La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha alertado las últimas semanas de una nueva modalidad de estafa en la que los ciberdelincuentes se hacen pasar por la cadena de supermercados Lidl, con el objetivo de llevarse el dinero de sus clientes. La víctima recibe un mensaje de WhatsApp con promociones y ofertas exclusivas y un enlace a una página web idéntica a la de la empresa alemana diseñada para que el usuario haga las compras. 

Lo que buscan los ciberdelincuentes es provocar una compra impulsiva en el cliente. Una de las características de la marca Lidl es que pone en oferta productos que usamos en nuestro día a día, como por ejemplo planchas para la ropa u objetos para el jardín a un precio muy reducido. Los estafadores, en la web que han clonado, ponen las mismas ofertas, pero mucho más económicas aún, haciendo que la víctima, sin pensarlo dos veces ni verificar si es real o no, haga la compra. 

Nunca llegan los productos 

El cliente es consciente de que ha sido víctima de una ciberestafa unas semanas después, cuando comprueba que el producto nunca llega y que el dinero ha desaparecido. Además, muchas veces los ladrones aprovechan la información que los usuarios han facilitado, como la tarjeta de crédito o el número de DNI, para hacer transferencias por un importe más elevado a sus cuentas corrientes. 

Para protegerse de esta modalidad de estafa, los expertos en ciberseguridad recomiendan mirar bien la URL de la página web y verificar las ofertas. También es muy importante leer las opiniones de otros usuarios para saber las valoraciones, si están satisfechos con el producto o si también han sido víctimas de una ciberestafa. En caso de caer en la trampa, lo primero que se debe hacer es llamar al banco para bloquear las cuentas corrientes. Lo segundo, denunciar los hechos a los Mossos d'Esquadra para evitar que en un futuro pueda haber nuevas víctimas. 

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