En los últimos años, las estafas llegan a través de aplicaciones y plataformas que la mayoría de los catalanes acostumbra a usar en su día a día. Lejos han quedado aquellas llamadas en que los ladrones, con un acento extranjero, nos intentaban convencer para que diéramos dinero por la investigación de una supuesta enfermedad minoritaria o aquellos correos electrónicos llenos de faltas de ortografía a los cuales nadie hacía caso. Ahora, los ciberdelincuentes, gracias a la inteligencia artificial, consiguen captar la atención de la víctima que, muchas veces, solo es consciente de lo que ha pasado cuando ya es demasiado tarde.
Los expertos en ciberseguridad han detectado una nueva modalidad de estafa que llega a través de grupos de WhatsApp. Los delincuentes, que acostumbran a usar el prefijo de países lejanos como Bangladés o Somalia, incluyen a cientos de personas dentro del chat y les hablan de una supuesta oferta de trabajo que se puede hacer sin levantarse del sofá y que tiene una recompensa monetaria muy elevada.
No parece ninguna trampa
La víctima, ante la oferta de hacerse rica, clica en el enlace que acompaña el mensaje y es redirigida a una página web hecha con inteligencia artificial que da información sobre el trabajo, las tareas a desarrollar y el sueldo que obtendrá. Con todas las pruebas sobre la mesa, la víctima no duda en ningún minuto y da a su supuesto jefe toda aquella información que le pide, como el número de DNI o la cuenta corriente.
El problema llega cuando la víctima está dispuesta a trabajar, pero ve que la persona con quien ha contactado la ha bloqueado. Muchas veces, los ciberdelincuentes, una vez tienen la información que quieren, aprovechan para llevarse los ahorros de las víctimas y desaparecen del mapa, dejándolas sin dinero y sin trabajo.