El ladrón que el pasado domingo decidió saquear los coches de los asistentes al Gran Premio de Catalunya de MotoGP, aparcados en un descampado junto al Circuit Barcelona-Catalunya, en Montmeló (Barcelona), no tuvo en cuenta que los Mossos d'Esquadra tenían ojos en todas partes, incluso en el cielo. Y es que este delincuente de 29 años —su nacionalidad no ha sido revelada por la policía catalana— fue pillado in fraganti por los aparatos de la Unitat de Drons, que hicieron sonar la alarma y movilizaron varias patrullas que cortaron el paso del sospechoso justo cuando intentaba escapar con su coche.
Los hechos se remontan a la una del mediodía del pasado 17 de mayo, cuando los drones que sobrevolaban el entorno del circuito de Montmeló en el marco de un dispositivo de seguridad desplegado para la prevención de delitos durante el evento deportivo, detectaron que había un hombre claramente rompiendo los cristales de los coches estacionados por la zona del polígono Congost y metiendo la mano en el interior para robar los objetos de valor que pudiera encontrar. Los drones siguieron en todo momento al sospechoso mientras llegaban las patrullas y las unidades motorizadas de los Mossos, que impidieron la huida del supuesto ladrón, que ya estaba abandonando la zona con su vehículo.
Corta persecución y detención in fraganti
El hombre estaba a punto de marcharse con el botín, pero, gracias al seguimiento de los drones, los efectivos de los Mossos sabían en todo momento dónde se encontraba y lo pudieron localizar sin muchos problemas. La situación desencadenó una breve persecución que acabó con su detención. Después de detenerlo, registraron el coche que conducía; lo primero que encontraron fueron unos guantes de color negro en el asiento del copiloto que había usado, supuestamente, para no dejar huellas al meter la mano en los coches. También se localizó una broca metálica para romper los cristales, varias mochilas, maletas y dispositivos electrónicos.
Cuando inspeccionaron la zona del aparcamiento, encontraron cuatro coches con los cristales rotos, por lo cual el sospechoso fue detenido, acusado de cuatro robos con fuerza en el interior de vehículos. Después de pasar la noche en comisaría, pasó a disposición ante el Juzgado de Instrucción en funciones de guardia de Granollers.