Los estafadores no tienen piedad, y a menudo hacen de las personas de edad avanzada su objetivo. Saben que la gente mayor acostumbra a ser más vulnerable que los jóvenes, y esto, sumado al hecho de que no tienen demasiado conocimiento sobre las nuevas tecnologías, los hace mucho más fáciles de engañar a través de ciberestafas. Teniendo esto en cuenta, no es extraño que muchas de las víctimas de fraudes en línea sean personas mayores. Esto, evidentemente, es un grave problema, pero si se siguen algunos consejos sencillos, incluso los más veteranos pueden frustrar los intentos de los estafadores de vaciarles la cuenta.
Estos trucos, sin embargo, no están limitados a las personas mayores, sino que todo el mundo debería tenerlos en cuenta si quiere estar más seguro cuando navegue por internet. En primer lugar, es vital tener contraseñas diferentes y no utilizar la misma palabra de paso para todas nuestras cuentas. Los profesionales también recomiendan que se mantenga activado el doble factor de autenticación, que, si bien puede parecer un poco complicado al inicio, añade una capa extra de seguridad en forma de código al teléfono móvil. De esta manera, aunque les roben la contraseña, no podrán acceder a las cuentas sin el dispositivo. También hay que recordar a los mayores los peligros de los SMS fraudulentos: si uno de ellos nos pide datos personales o, haciéndose pasar por el banco, incluye un enlace extraño, podemos estar seguros de que se trata de una estafa.
Entender lo que hacen
Se recomienda que los abuelos hagan pequeños cursos de formación en los que les expliquen los conceptos más comunes, qué deben tener en cuenta, cuáles son las señales claras de estafa y otros detalles que les pueden hacer entender los peligros a los que se enfrentan. También es importante mantener actualizados los sistemas de seguridad de los dispositivos. De esta manera, si la persona falla, quizás las aplicaciones y el software les pueden avisar de que les están engañando. Finalmente, es muy importante que entiendan lo que hacen. Si reciben un supuesto mensaje del banco que les confunde, deben sospechar y no dar ningún dato si no están convencidos de que sea real.
