Quedarse tirado con el coche en la carretera es un inconveniente importante que genera una situación de estrés y vulnerabilidad, una situación que algunos estafadores aprovechan para salirse con la suya con lo que se conoce como "grúas piratas". Se trata de vehículos no autorizados que ofrecen asistencia en carretera, pero que lo único que hacen es mover el vehículo sin arreglarlo, provocando una pérdida económica para el conductor, así como perjudicar al resto de grúas y talleres mecánicos con su competencia desleal.

Esta práctica, según apuntan desde el Real Automóvil Club de España (RACE), se está extendiendo cada vez más, especialmente desde el inicio del 2026 y la obligatoriedad de colocar la baliza V16 en caso de avería o accidente, cosa que hace que los delincuentes puedan geolocalizar fácilmente a potenciales víctimas. Estas grúas se presentan en el lugar donde se encuentra el vehículo y, simulando que son servicios legítimos o que los ha enviado la aseguradora, presionan al conductor para autorizar la retirada del coche y llevarlos a talleres no concertados y desconocidos para la víctima donde después le hacen pagar cantidades desorbitadas por una reparación del coche que, muchas veces, no existe.

¿Cómo evitar caer en la estafa de las grúas piratas?

Para evitar caer en este tipo de fraude en la carretera lo mejor es pedir la grúa a la asistencia contratada con la aseguradora o con un club automovilístico, no hacer ningún pago al conductor de la grúa, esperar la confirmación de los datos del servicio, desconfiar de cualquier grúa que no se haya pedido previamente, identificar al conductor y al vehículo antes de dejarle hacer nada, no firmar ninguna documentación ni autorizar ningún traslado y contactar con la compañía de asistencia si se tienen dudas de que puede ser una grúa pirata.