Los expertos en ciberseguridad hace tiempo que alertan de una nueva modalidad de estafa que llega de una manera muy inocente: a través de videojuegos que juegan los menores de edad por internet. Los ciberdelincuentes se ganan la confianza de las víctimas, menores de edad, y les prometen recompensas gratuitas. El objetivo no es otro que conseguir información confidencial, la mayor parte de las veces de los padres, como las contraseñas o el número de la tarjeta del banco.
Parece un regalo
Muchos de los ciberladrones informan a los menores de que les darán un regalo, o para poder jugar más horas, o para conseguir objetos que les permitan pasar de nivel más rápidamente. La víctima, ante la idea de poder avanzar en la partida, y confiando plenamente en su compañero de videojuego, no duda en ningún momento en dar la información que el ciberdelincuente le pide y que, la mayor parte de las veces, es de sus padres.
Entre otras cosas, el ladrón espera recibir contraseñas importantes, como la del correo electrónico, o la del banco, y también el número de cuenta corriente o el de la tarjeta. Con esta información, el delincuente aprovecha para hacer compras o suplantar la identidad para pedir préstamos en nombre de la víctima.
¿Cómo protegerse?
Es muy importante estar encima de tu hijo cuando juegue a videojuegos a través de internet y enseñarle a desconfiar de aquellas personas que le pidan contraseñas, le pasen enlaces sospechosos o le ofrezcan premios gratuitos o recompensas exclusivas. Además, es necesario verificar siempre los perfiles con los que interactúa el menor e implementar controles parentales en todos los dispositivos y en las plataformas que utiliza.
En caso de haber sido víctima de una estafa de estas características, los expertos en ciberseguridad recomiendan llamar al banco para cancelar todas las cuentas corrientes y denunciar los hechos ante los Mossos d'Esquadra.
