Dos personas han muerto y cuatro más, entre ellas dos niños pequeños, han sufrido heridas de mucha gravedad en un tiroteo este lunes por la noche en el municipio de El Ejido, en Almería. Los hechos se registraron poco después de las once de la noche en las afueras de la localidad, en una zona conocida como El Canalillo. El tirador ha podido ser detenido este martes a primera hora, después de que se entregara a la Policía Local. Según las primeras informaciones, las víctimas mortales son sus padres y también está emparentado con algunos de los heridos. A estas horas la Guardia Civil tiene abierta una investigación para esclarecer las circunstancias de este suceso.
Entre los heridos se encuentra el hijo del detenido, un bebé de solo siete meses, según han informado los medios locales, así como otro niño de año y medio, un hombre de 60 y una mujer, cuya edad no ha trascendido. Los dos menores han ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Universitario de Torrecárdenas en estado muy grave.
El aviso de los disparos movilizó un amplio despliegue de patrullas de la Guardia Civil, con efectivos del Grupo de Acción Rápida (GAR), y varias ambulancias que atendieron rápidamente a los heridos. Dos de las personas, un matrimonio, padres del detenido, murieron en el mismo lugar de los hechos sin que los sanitarios pudieran hacer nada por salvarlos. A la llegada de los agentes, el tirador no estaba en ningún sitio, aunque, después de toda la noche fugado, se ha acabado entregando a la policía de El Ejido a primera hora de este martes, 19 de mayo.
Un posible brote psicótico
Los investigadores están trabajando para poder determinar con exactitud qué motivó el tiroteo. Una de las principales teorías es que el detenido hubiera sufrido un brote psicótico; de hecho, ha sido hospitalizado y está pendiente de una evaluación para evaluar su estado mental.