Falta menos de una semana para que empiece el Mundial de fútbol. Un acontecimiento deportivo único cada cuatro años que muchos aficionados esperan ansiosamente. Hay personas que incluso planifican sus vacaciones y viajan al país donde se celebra el Mundial —este 2026 en México, Estados Unidos y Canadá—, para asistir a algún partido y ver jugar a su selección. Esto no solo comporta comprar el tique para entrar en el estadio, sino también los vuelos y el alojamiento. 

Muchos ciberdelincuentes han encontrado el gancho perfecto en el Mundial para engañar y llevarse todo el dinero que los fanáticos del fútbol han ahorrado para vivir la experiencia. Los ladrones lo hacen a través de páginas web falsas, que suplantan las de empresas reales, creadas para estafar a las víctimas, quedarse con sus datos bancarios y vaciarles la cuenta corriente. 

Las estafas más comunes 

De todos los engaños que se pueden hacer por internet, con el Mundial hay tres que destacan por encima de las otras. La primera es a través de la venta de entradas. Los ladrones crean una web con un proceso de compra idéntico al oficial hecho para que la víctima no vea la trampa en ningún momento y pague el dinero que cuesta la entrada. Una vez lo ha hecho, el importe desaparece de la cuenta corriente, pero el tique no llega nunca. 

La segunda modalidad de estafa es a través de los alojamientos. Los ciberdelincuentes publican ofertas falsas con fotografías de alojamientos que no existen. Normalmente, lo hacen a un precio más reducido que el de la competencia, haciendo que la víctima piense que ha encontrado la oportunidad perfecta. Finalmente, el tercer tipo de estafa, es a través de mensajes masivos que prometen sorteos de viajes con todo pagado a cambio de rellenar encuestas. Cuando la víctima clica el enlace, se instala un programa en el móvil o en el ordenador capaz de quedarse con todas las contraseñas de aplicaciones importantes, como la del banco o la del correo. 

Los expertos en ciberseguridad recomiendan hacer todas las compras a través de los canales oficiales y no salir nunca de la web, ni para hacer un pago, aunque el supuesto vendedor nos lo pida. También es importante mirar si la URL es correcta y revisar la opinión de otros compradores para saber si se trata o no de una estafa.