A todo el mundo le ha pasado: perder el tiempo mirando Instagram, Facebook o TikTok y, de repente, que aparezca una oferta irresistible la cual capte toda nuestra atención. Prendas de ropa de marcas de lujo a precios muy bajos, anuncios de trabajo que te prometen una gran cantidad de dinero a cambio de dar "me gusta", o vídeos que prometen hacerte rico sin moverte del sofá con solo hacer una inversión. Parece suerte pero, lejos de eso, es el principio de una estafa que en menos de un minuto puede vaciarte la cuenta corriente.
A diferencia de las estafas antiguas, que eran fáciles de detectar por las faltas de ortografía o porque los mensajes no tenían ningún tipo de sentido, ahora los ciberladrones usan la inteligencia artificial para hacer que la trampa parezca de lo más real. Los ciberestafadores se crean perfiles en las redes sociales que parecen reales, con testimonios falsos que juran haber ganado una gran cantidad de dinero.
Mucho dinero a cambio de nada
Ya sea a través de una inversión o de una oferta de trabajo, el modus operandi siempre es el mismo: primero, te contactan por mensaje privado y te ofrecen un trabajo fácil, que no te quitará tiempo, o una inversión en criptomonedas con un retorno de dinero garantizado. Después te engañan enviándote un poco de dinero para ver que todo es real. Finalmente, cuando confías en los estafadores, viendo que todo es real y, en muchas ocasiones, depositando incluso más dinero, los ciberdelincuentes se quedan tus ahorros, te bloquean de las redes sociales y desaparecen.
En otras ocasiones, los estafadores crean páginas web falsas, suplantando grandes marcas, donde la víctima cree que ha comprado un producto que hace tiempo que quiere a un precio mucho más reducido del que cuesta originalmente.La víctima compra el producto y paga el dinero, pero el objeto que desea no llega nunca. Los ciberladrones, cuando obtienen una cantidad de dinero que les satisface, hacen desaparecer la web, haciendo que no quede ningún rastro de ellos en la red.
Cómo protegerse?
Muchas veces se aprovechan de la necesidad de urgencia, por ejemplo, cuando dicen que de una prenda de ropa quedan las últimas unidades. Sin embargo, los expertos en ciberseguridad recomiendan pensárselo todo dos veces antes de hacer ninguna compra. La regla de oro es muy clara: si parece demasiado bueno para ser real, es una estafa. Ninguna empresa te pedirá dinero para empezar a trabajar, y nadie regalará dinero de manera rápida y fácil a cambio de un trabajo que puedes hacer desde el sofá. Menos aún si son empresas desconocidas.
Antes de invertir en criptomonedas, el mejor consejo es analizar bien dónde queremos enviar el dinero, comparar con otras plataformas y, sobre todo, buscar opiniones reales de otros usuarios.