Lo que parecía una trágica predicción acertada por parte de una pitonisa, ha acabado siendo un escalofriante crimen que ha conmocionado a la sociedad de Brasil. El pasado 3 de agosto, Fernanda Silva Valoz fue a la consulta de una supuesta bruja de etnia gitana para que le dijera cosas sobre su futuro. La vidente, sin embargo, no le dio muchas buenas noticias. La mujer le explicó que moriría muy pronto, antes de lo que ella se podía pensar. Fernanda no encajó muy bien esta predicción y, con el argumento que así pasaría mejor el aprieto y no estaría tan enfadada, le dio una caja de bombones de chocolate.

Esa misma tarde, sin saber lo que estaba a punto de pasar, se comió las chocolatinas. Al cabo de poco rato, empezó a tener un fuerte dolor de barriga, a vomitar y a sangrar por la nariz. Rápidamente, fue a un centro hospitalario, donde fue ingresada y murió al cabo de pocas horas. Antes de morir, sin embargo, explicó a los médicos que acababa de visitar a una pitonisa que le había dicho que moriría muy pronto y que le había dado los bombones de chocolate que, ella creía, le habían provocado la indisposición.

Bombones envenenados para no fallar su predicción

Lo que parecían imaginaciones de Fernanda, sin embargo, se han acabado convirtiendo en realidad. Casi dos meses después de su muerte, el informe toxicológico ha confirmado que los bombones que le había dado la supuesta bruja estaban envenenados y le habían provocado la muerte. De esta manera, la vidente se aseguraba de que no fallaba su predicción y su reputación no quedaba manchada. Agentes de Homicidios han abierto una investigación sobre el caso a raíz del descubrimiento y trabajan para intentar resolver el crimen.

Desde el Departamento de Policía, sin embargo, ven difícil poder encontrar y detener a la supuesta bruja. Lamentan que el hecho de que los resultados del informe toxicológico hayan tardado dos meses a llegar han hecho que haya pasado mucho tiempo desde que se cometió el crimen, dificultando poder seguir alguna pista concreta. "La investigación del homicidio empieza por el escenario del crimen y nosotros no estábamos allí", explican. Además, después de cerca de dos meses, las imágenes de las cámaras de seguridad de los comercios y establecimientos próximos a la consulta de la pitonisa ya se habrán borrado, haciendo casi imposible saber quién es la vidente y donde tuvo lugar el crimen.

¿Ha pasado algo que aún no sale en EL CASO?
Avísanos desde aquí