Los vecinos de Terrassa (Barcelona) están hartos de la violencia y el incivismo en sus barrios y han decidido tomarse la justicia por su mano. Según ha podido saber ElCaso.com, este domingo, 25 de octubre, por la tarde, pocos minutos antes de las ocho, una decena de personas que viven en el pasaje de Rocafort y en las calles de los alrededores salieron a la vía pública, alertadas por gritos y amenazas. Una mujer muy alterada estaba gritando a un hombre, su expareja, según las primeras informaciones, con dos cuchillos de grandes dimensiones en cada mano.
Para evitar que las amenazas escalaran hasta la agresión física, los vecinos decidieron actuar: llamaron al teléfono de emergencias 112 para pedir intervención policial, pero no dudaron en separar a los dos implicados y rodearon a la mujer para evitar que pudiera hacer daño a la expareja.
Hasta el lugar se desplazaron rápidamente varias patrullas de los Mossos d'Esquadra y de la Policía Municipal de Terrassa, que tuvieron que inmovilizar por la fuerza a la mujer, de 48 años y de origen magrebí, según ha podido saber este medio, para conseguir esposarla. Los agentes de la policía catalana la detuvieron, acusada de un delito de amenazas, y la trasladaron a comisaría.
Los vecinos de Terrassa están hartos de la inseguridad
El incidente generó una gran expectación entre los vecinos de esta zona del barrio de Les Arenes, que están cansados de tener que aguantar antisociales en su ciudad. De hecho, aquella misma madrugada, un joven extranjero de 25 años destrozó más de una veintena de coches aparcados en los barrios de Ègara y Sant Pere Nord, al reventar los cristales traseros con una barra de hierro, según avanzó ElCaso.com. El sábado, tres agentes de la policía de la cocapital del Vallès Occidental acabaron heridos después de una peligrosa persecución que terminó en la avenida de Santa Eulàlia, atacados por dos individuos, uno de los cuales ya había agredido a la policía días antes, según avanzó este medio.
