Los vecinos del casco antiguo de Igualada ya pueden vivir un poco más tranquilos. El punto de venta de droga que en los últimos meses les había provocado varios quebraderos de cabeza ya es historia. Fue hacia octubre pasado cuando en la zona empezó a aumentar la presencia de personas que no generaban confianza y se veían movimientos sospechosos que apuntaban hacia posible venta de drogas en un domicilio. Así pues, viendo que las quejas y la incomodidad de los vecinos iban cada vez a más, y que también empezaban a crecer los hurtos y robos por sus alrededores, los Mossos abrieron una investigación y empezaron a hacer indagaciones y seguimientos para saber qué estaba pasando.
Un piso que atraía a toda clase de ladrones a la zona
Rápidamente, los investigadores ya vieron que la mayoría de personas que rondaban por las calles de los alrededores del piso eran viejos conocidos del cuerpo policial. Delincuentes con varios antecedentes y problemas con las sustancias estupefacientes que, muchas veces, para conseguir dinero para poder comprar la droga, robaban alguna cosa que podían vender fácilmente, tanto en Igualada mismo como en otros municipios de la comarca. Finalmente, se pudo determinar que a todos ellos les vendían la droga por los alrededores de un piso del casco antiguo de la capital de la Anoia, así que el pasado 11 de febrero se hizo una entrada y registro en este domicilio.
En el registro en la vivienda se intervinieron 104,5 gramos de cocaína, 10,5 gramos de marihuana y 8 gramos de hachís. Todo por un valor estimado de 6.400 euros. Además, se encontraron una pistola simulada y varias armas blancas, entre las cuales cuatro navajas, un machete y un hacha, así como una balanza, 22.850 euros en efectivo y 23 teléfonos móviles, la mayoría muy antiguos y sin conexión a internet para que no dejaran rastro ni se les pudiera localizar.
El operativo terminó con la detención de una pareja sentimental, un hombre de 37 años y una mujer de 50, de quienes no se ha facilitado la nacionalidad y que no contaban con antecedentes hasta ahora, como presuntos autores de un delito contra la salud pública por tráfico de drogas. La mujer quedó en libertad el mismo día después de declarar en dependencias policiales, mientras que el hombre pasó a disposición judicial.
