La Policía Nacional investiga la brutal agresión sexual a una chica de 16 años y con discapacidad en un municipio de l'Horta Sud de València. Los hechos ocurrieron el jueves pasado cuando un vecino de la víctima que la conocía desde pequeña le propuso dar una vuelta y ver a unos amigos con los que había quedado. La chica, que tenía confianza con él porque habían pasado muchas horas juntos y era como un miembro de su familia, aceptó sin saber que todo era un engaño. Al llegar a una casa abandonada en las afueras de la población, prácticamente en ruinas, la hizo entrar, la lanzó en un sofá y la violó de forma salvaje.
La menor no quería decir nada, pero no aguantó el dolor
La menor, asustada y con sangre en las partes íntimas fruto de la agresión, se escapó de la nave abandonada como pudo. Incluso dejó allí parte de la ropa que llevaba puesta. Una vez en casa, no quiso decir nada a nadie, como es habitual en víctimas de este tipo de delitos, pero a la mañana siguiente el dolor persistía y acabó confesándolo todo a su madre. Inmediatamente, la mujer cogió a la menor y la llevó a un centro hospitalario, donde se activó el protocolo por agresión sexual y se le hicieron diversas pruebas, que demostraron que tenía lesiones hemorrágicas provocadas por la violación.
Agentes de la Unidad de Atención a la Familia y la Mujer (UFAM) de la Policía Nacional se han hecho cargo de la investigación para esclarecer los hechos. Según ha avanzado Levante-EMV, con la denuncia presentada junto al informe hecho en el hospital y el presunto autor de la agresión identificado por la víctima, se ha inspeccionado la casa abandonada donde tuvo lugar la violación y se han tomado restos biológicos que pueden ser fundamentales en la acusación de agresión sexual, que estaría agravada por el hecho de que la víctima es discapacitada y, además, su agresor era alguien de su confianza.