El tráfico de personas y de drogas son dos de los delitos que más dinero aportan a los criminales. Por un lado, la droga cultivada en nuestro país acostumbra a venderse más cara en otros países extranjeros y, por otro lado, muchos migrantes están dispuestos a pagar muchísimo dinero para ser trasladados al Estado español. Teniendo esto en cuenta, una mafia decidió juntar los dos negocios y se ha hecho de oro a fuerza de llevar droga al exterior y aprovechar los viajes de vuelta en narcolancha para colar a extranjeros en España, llegando a llenar el país con más de 2.000 personas procedentes del continente africano. Afortunadamente, la Policía Nacional ha conseguido desarticular el grupo criminal y detener a 78 personas de nacionalidades diversas por estos hechos, 27 de las cuales han entrado en prisión de forma provisional.

El grupo utilizaba narcolanchas de alta velocidad para poder moverse libremente entre España y Argelia, donde hacía los negocios. El funcionamiento era sencillo: los traficantes salían principalmente del sur del Estado, desde Almería, Murcia o Cartagena, pero a veces también operaban en Ibiza o Alicante. Los delincuentes iban hasta el país africano cargados de drogas como MDMA o incluso armas y las vendían cuando llegaban. El negocio, sin embargo, no acababa así, sino que faltaba otro paso. Para amortizar la vuelta, cargaban las lanchas de inmigrantes y los llevaban hasta las costas españolas para empezar una nueva vida en España. En total, la Policía Nacional ha sido capaz de documentar 64 viajes diferentes, y afirma que han dejado en tierras españolas a más de 2.000 migrantes. El grupo criminal cobraba hasta 12.000 euros a cada persona trasladada, llegando a generar unos 24 millones de euros con el tráfico de personas.

Un trayecto complicado

Llegar a tierra firme no era fácil para los migrantes, que iban apilados dentro de la lancha, a oscuras, a menudo con mala mar y a altísimas velocidades. Una vez llegaban a su destino, la situación no mejoraba. Se les dejaba en infraviviendas insalubres donde esperaban con muchos otros migrantes hasta que la mafia se lo indicara. La investigación se ha cerrado con la detención de 78 personas de todo el Estado y una de Argelia. Los arrestados están acusados de delitos de pertenencia a organización criminal, tráfico de seres humanos, tráfico de drogas, tráfico de armas, municiones y explosivos, almacenamiento y transporte ilícito de combustible líquido, robos con fuerza, amenazas, extorsiones, detenciones ilegales y contrabando.