Sorpresa de las gordas la que se han llevado unos ciudadanos de Barcelona que este viernes, 31 de julio, fueron a vaciar un piso de la calle de Nàpols, en el centro de la ciudad, y en el interior encontraron tres proyectiles antiaéreos en una habitación. Ante el hallazgo, llamaron inmediatamente al teléfono de emergencias 112 y hasta el domicilio, situado en el distrito del Eixample, se activaron los TEDAX de los Mossos d'Esquadra, la unidad de la policía catalana especializada en la desactivación de artefactos explosivos.
Según ha podido saber la redacción de ElCaso.com de fuentes policiales, eran tres proyectiles que se encontraban en buen estado de conservación y que, todo parece indicar, eran piezas de coleccionista que estaban expuestas en una habitación del piso, ya que estaban colocados encima de tres piezas de mármol, según la fotografía que ha publicado la policía catalana en las redes sociales.
Procedencia desconocida
Se trata de tres proyectiles de artillería antiaérea, dos de ellos de calibre de 76 milímetros y de 86 centímetros de largo y uno, más pequeño, de calibre de 37 milímetros y de 40 centímetros de largo. Los agentes de los TEDAX cogieron los obuses y se los llevaron hasta una zona donde fueron destruidos con seguridad. Por ahora se desconoce de dónde salieron estas piezas o quién era el propietario. No ha trascendido si las personas que los encontraron estaban vaciando el piso porque se estaban mudando o porque formaban parte de una inmobiliaria y la persona que vivía allí, y que coleccionaba los proyectiles, habría muerto.
En caso de encontrarse con un artefacto explosivo, ya sea una bomba, una granada de mano o incluso un proyectil, es importante llamar a los Mossos d'Esquadra y no tocarlo porque, aunque tenga muchos años, puede todavía tener carga explosiva y detonar en cualquier momento.
