Una escena tan insólita como inesperada sorprendió este lunes por la mañana a los clientes del Bar Gusi de Ribes de Freser, en el Ripollès (Girona). Un animal bovino que estaba siendo trasladado con el resto del rebaño se quedó rezagado, se separó del grupo y acabó entrando por la puerta principal del establecimiento, donde en aquel momento había una quincena de personas desayunando o tomando algo.
El responsable del local, David, ha explicado a ElCaso.com que los animales pasan habitualmente por delante del bar porque la explotación ganadera se encuentra a un lado del establecimiento, mientras que la masía está en el otro. Prácticamente cada día, los responsables de la finca conducen las vacas por este punto de Ribes de Freser para llevarlas de unos terrenos a otros.
Este lunes, sin embargo, uno de los animales —que desde el Bar Gusi han identificado como un toro— se quedó unos metros atrás respecto del grupo. Justo en aquel momento, una pareja abrió la puerta del bar para entrar en el local y el animal aprovechó la apertura para acceder al interior.
El camarero y el pastor reconducen al animal
La irrupción dejó helados a los clientes, que vieron cómo el animal avanzaba por el bar en dirección a la parte posterior del establecimiento. Allí había una pareja de ancianos, aunque en ningún momento el bovino mostró una actitud agresiva ni llegó a embestir a nadie.
Samuel, uno de los camareros del Bar Gusi, reaccionó rápidamente y consiguió hacer girar al animal, un toro joven, y reconducirlo hacia la puerta. También contó con la ayuda del pastor que acompañaba al rebaño, que entró al local para colaborar en la maniobra. Al cabo de pocos segundos, el animal ya volvía a estar en la calle y se pudo reincorporar al grupo. Los hechos quedaron registrados por las cámaras de seguridad del establecimiento. En las imágenes se ve cómo el bovino entra con calma, recorre unos metros por el interior del bar y acaba reculando hasta salir por la misma puerta por donde había accedido.
Un susto sin heridos ni desperfectos
A pesar del impacto de la escena, el incidente acabó sin personas heridas ni desperfectos materiales. En aquel momento había una quincena de clientes dentro del local, además de otras personas sentadas en la terraza exterior.
El Bar Gusi está situado en la calle de la Pedrera, en la entrada de Ribes de Freser viniendo desde Campdevànol por la N-260. Los propietarios conocen bien el paso de los rebaños por delante del establecimiento, pero nunca hasta ahora, en 30 años que David está al frente del establecimiento, ninguno de los animales había decidido desviarse del recorrido y entrar a tomar algo en el bar, asegura, ya recuperado del susto, en una conversación con ElCaso.com.
