Las estafas bancarias cada vez son más sofisticadas y los delincuentes no solo engañan a las víctimas por teléfono, sino que incluso se presentan en su domicilio para completar el robo. Esto es lo que pasó el 9 de julio, en Ripoll (Girona), donde una persona acabó entregando sus joyas, dinero en efectivo y tarjetas bancarias a un falso vigilante de seguridad después de recibir un mensaje que simulaba ser de una entidad bancaria.
Según ha podido saber ElCaso.com, la víctima recibió un SMS en el que se la alertaba de un supuesto cargo fraudulento en su cuenta y se le indicaba que llamara a un número de teléfono. Cuando lo hizo, los estafadores le aseguraron que el problema era consecuencia de una filtración de datos de clientes de una compañía eléctrica, Endesa, y le ofrecieron un supuesto servicio gratuito de custodia para proteger sus objetos de valor.
Un falso vigilante se lleva las joyas
Poco después, un hombre disfrazado como un vigilante de seguridad se presentó en el domicilio de la víctima y se llevó todas las joyas, el dinero en efectivo y las tarjetas bancarias. Con estas tarjetas, los autores hicieron varias extracciones de dinero en un cajero automático de Sant Quirze de Besora, en Barcelona.
El hombre que recogió los objetos de valor es un hombre negro, de cara redonda, corpulento, de 1,65 metros aproximadamente, con el pelo rizado y que hablaba en castellano, según la víctima. La investigación también ha permitido obtener imágenes de dos de las personas que retiraron el dinero de la cuenta de la víctima en el cajero automático, también de raza negra, según los Mossos.
La investigación continúa abierta y la lleva la Unitat d’Investigació de Ripoll, que trabaja para identificar a todos los implicados en esta estafa. Por ahora no se ha podido saber el valor total de las joyas que el falso vigilante se llevó de casa de la víctima, en Ripoll.
Este caso evidencia la evolución del conocido smishing, una modalidad de estafa que combina mensajes SMS, llamadas telefónicas y técnicas de ingeniería social para ganarse la confianza de las víctimas. En esta ocasión, sin embargo, los delincuentes fueron un paso más allá y culminaron el engaño presentándose físicamente en el domicilio para apoderarse de los objetos de valor antes de vaciar la cuenta bancaria. Los Mossos han confirmado a ElCaso.com que este método se ha detectado en varias ocasiones en Catalunya y que hay investigaciones en marcha en diferentes puntos del país.
