Robar dos veces en el mismo lugar no siempre es una buena idea, ya que, a veces, las víctimas se quedan con la cara del delincuente y están alerta por si vuelve a aparecer. Es lo que ha pasado a los trabajadores de la gasolinera Galp de Torredembarra, en Tarragona, que el viernes, 2 de enero, reconocieron al hombre que una semana antes les había atracado a punta de cuchillo, con una hoja de 30 centímetros. El primer asalto tuvo lugar el 27 de diciembre, solo seis días antes. El individuo se presentó con la cara tapada a esta gasolinera situada en la carretera T-214 y, con un cuchillo de grandes dimensiones, amenazó a la trabajadora y se llevó 100 euros de la caja. Después se marchó.

No contento con su botín, el hombre regresó menos de una semana después, el viernes 2 de enero, pero el asalto no salió como había planeado. Los trabajadores de la gasolinera lo reconocieron antes de que entrara. El personal bloqueó la puerta de acceso al establecimiento y llamó a la Policía Local.
Pillado a pocos kilómetros
Los agentes, al recibir el aviso, iniciaron un dispositivo para encontrar al hombre, que al ver frustrado su atraco cogió su bicicleta y desapareció del lugar. La Policía Local activó dos dotaciones, que realizaron una búsqueda del hombre por los caminos rurales de la zona. Finalmente, el ladrón fue localizado en el Camí dels Caus, a unos cuatro kilómetros de distancia. Los agentes detuvieron al hombre, que llevaba encima el cuchillo de 30 centímetros, con el cual, supuestamente, habría cometido el robo del pasado 27 de diciembre. La policía no ha comunicado la nacionalidad, la edad ni los antecedentes policiales del individuo, al que se le acusa de ser el supuesto autor de un delito de robo con violencia e intimidación.