Mucha alarma y un poco de pánico entre los bañistas de la playa del Grau de Pals, en el Baix Empordà (Girona), este sábado por la tarde por la presencia de un tiburón en el agua. El escualo obligó a izar la bandera roja, prohibiendo el acceso al agua de los turistas y locales que querían aprovechar el fin de semana para desconectar junto al mar. Se pudo ver el animal, un espécimen de tintorera o tiburón azul, nadando entre las olas durante un buen rato, hasta que se alejó lo suficiente como para no presentar una amenaza para los bañistas.
Las tintoreras pueden llegar a sobrepasar los cuatro metros de largo, pero en la costa catalana lo más habitual es ver ejemplares de solo dos metros. A pesar de ser un tiburón que no acostumbra a ser peligroso para las personas -se alimentan sobre todo de pequeñas presas- la presencia de uno de estos animales tan cerca de la playa y, por consiguiente, de los bañistas, obligó a activar los protocolos de seguridad de Protecció Civil, lo que incluye la prohibición temporal de acceso al agua.
Es poco frecuente verlas tan cerca de la costa
En aguas del Mediterráneo, sobre todo en el litoral de la península Ibérica, es poco frecuente encontrar tiburones en las playas, pero la aparición de esta tintorera en la costa de Catalunya no es inusual. El verano pasado, en la playa de Ocata del Masnou, en el Maresme (Barcelona), apareció uno de estos animales a la arena. Los Agents Rurals intentaron salvar la vida del escualo, pero este acabó muriendo después de agonizar durante cierto tiempo en la playa.
De hecho, lo más habitual es que las tintoreras se acerquen a la playa cuando están heridas o agonizando, aunque puede pasar, como este fin de semana, que pasen nadando después de salir de aguas más profundas, su hábitat natural, en busca de alimento, para lo que recorren diariamente varios kilómetros.