El aeropuerto de Reus (Tarragona), con vuelos principalmente con el Reino Unido, ha sido el emplazamiento perfecto para probar una nueva táctica de negocio, a pesar de estar fuera del área de influencia correspondiente. Un taxista andorrano, de 46 años, ha sido denunciado este miércoles por el Área Regional de Tráfico (ARTE) de los Mossos d'Esquadra por efectuar un servicio de VTC sin disponer de la autorización de transporte público de viajeros. Los hechos han tenido lugar hacia las once de la mañana del miércoles, cuando los agentes de la Unidad de Seguridad Ciudadana (USC) han detectado al hombre a las puertas de la infraestructura aeroportuaria de Aena.

Los agentes, inicialmente, observaron que el hombre conversaba con un grupo de británicos, mientras estos cargaban su equipaje en el maletero del coche. El taxi era un Tesla, completamente blanco y con placas andorranas. Los Mossos d'Esquadra, al acercarse a ellos, pudieron confirmar que eran unos turistas británicos que habían contratado algún tipo de servicio VTC y el individuo los estaba recogiendo en el aeropuerto. Intervinieron y, con el apoyo de la ART, comprobaron que los viajeros iban del aeropuerto de Reus a Sitges (Barcelona) y tenían que abonar una tasa de 210 euros por el trayecto.
Solo podía hacer de taxista en Andorra
Durante el registro del vehículo, los Mossos d'Esquadra localizaron un indicador electrónico digital para taxi oculto en el maletero, junto con los correspondientes adhesivos de la actividad legal que únicamente podía llevar a cabo en el Principado de Andorra. Por todo ello, los agentes verificaron que el taxista estaba operando ilegalmente con trayectos que no correspondían a su licencia y lo han denunciado con 4.001 euros y la inmovilización del vehículo hasta el momento de hacer efectiva la sanción. Por otra parte, según explica la policía catalana, el grupo de pasajeros británicos, se vio obligado a activar un servicio legal de taxi por un importe de 140 euros, correspondiente al viaje de ida hasta Sitges.