Antes de hacerse un tatuaje o un piercing, es importante valorar muchas cosas. Primero, la parte del cuerpo donde lo queremos llevar; segundo, las características, en caso de un tatuaje, por ejemplo, si lo queremos grande, pequeño o incluso el diseño. Tercero, la persona que nos lo hará y, sobre todo, qué hay detrás de la aguja y si el local tiene las condiciones sanitarias necesarias para poder llevar a cabo la actividad porque, en caso de no serlo, corremos el riesgo de sufrir cualquier infección o enfermedad.
La Guardia Civil ha intervenido más de 5.300 productos ilegales en locales de piercings y tatuajes de Girona, Platja d'Aro y Lloret de Mar. Este material, según informa el Instituto Armado, se utilizaba, especialmente, para hacer las perforaciones a los clientes y había entrado en la Unión Europea sin pasar ningún tipo de control sanitario, de manera clandestina, incumpliendo las obligaciones aduaneras.
Agujas, tinta y piercings
La policía, durante los meses de marzo y junio de este 2026, inspeccionó varios locales y ha decomisado un total de 5.342 herramientas, tintas o material que no cumplía las condiciones sanitarias adecuadas. Entre otros, había 2.073 agujas, 3.022 piercings, 139 cartuchos de tinta no homologados o prohibidos por el Ministerio de Sanidad, 45 herramientas de trabajo y 53 productos cosméticos ilegales —productos que se utilizan para curar las perforaciones y los tatuajes y ayudar a que cicatricen mejor.
En total, la Guardia Civil ha levantado 84 actas por infracciones administrativas a los propietarios de los establecimientos, de nacionalidad española y brasileña, según ha podido saber ElCaso.cat, y ha intervenido el material, valorado en 21.856 euros, que ha sido destruido en el Departamento de Aduanas de La Jonquera. Las actas, ahora, han pasado a manos de los ayuntamientos de los municipios afectados, que tienen la competencia sobre el control sanitario de este tipo de establecimientos.
