Es un dato recurrente en las encuestas sobre victimización que elabora y difunde el Ayuntamiento de Barcelona sobre la victimización en la ciudad: el porcentaje de personas que, a pesar de ser víctimas de delitos, no denuncian los hechos ante la policía, sean los Mossos d'Esquadra o la Guàrdia Urbana de Barcelona. Solo dos de cada diez barceloneses, según esta encuesta, que se ha hecho con una muestra de 4.000 personas, denuncian, es decir, ponen en conocimiento de los cuerpos policiales, firmando un documento oficial, los hechos. Concretamente, un 20,1%. En las doce ediciones de esta encuesta en que se ha hecho esta pregunta, el dato, según ha podido saber ElCaso.com, es bastante estable y se mueve en una horquilla de 5,5 puntos. En el año 2014, la primera vez que se preguntó, llegó al 23,4%. En el año 2021, después de la pandemia, en cambio, no llegaba al 20%. Esto puede llegar a hacer pensar que muchos de los delitos que sufren los ciudadanos no llegan nunca a conocimiento oficial de la policía, un hecho que preocupa a los cuerpos policiales, ya que hace crecer la "cifra negra", un fenómeno que complica el abordaje policial. Este dato llega también cuando desde el consistorio, con el departamento de Interior, han publicado los datos sobre criminalidad de los primeros seis meses de 2026, recogidos ayer por ElCaso.com.
Los motivos para no denunciar
Los datos de la encuesta permiten identificar con claridad por qué muchos ciudadanos optan por no denunciar, según sus respuestas a las preguntas formuladas por el Ajuntament de Barcelona. El principal motivo, y el más repetido de manera ininterrumpida desde 2008, es la convicción de que la policía tiene poco margen para resolver el delito o recuperar los objetos sustraídos (71,9%). Esta percepción continúa siendo la justificación más habitual entre las víctimas y se mantiene prácticamente inalterada respecto de la edición anterior.
Al mismo nivel se sitúa la falta de confianza en el funcionamiento de la justicia. Muchos afectados consideran que, aunque denuncien, el procedimiento judicial no acabará comportando consecuencias para los autores de los hechos o que el resultado no compensará el esfuerzo invertido. A estos dos factores se añade un tercer elemento que este año gana peso: la percepción de que el proceso de denuncia es demasiado complicado, largo o pesado (59,5%), un argumento que aumenta respecto a la anterior edición de la encuesta. El estudio municipal también evidencia que el nivel de denuncia no depende tanto del sexo de la víctima como de la edad y del tipo de delito sufrido. Las personas de más edad son las que más acostumbran a acudir a la policía, mientras que los más jóvenes presentan unos índices de denuncia sensiblemente inferiores. Las personas de 65 años o más denuncian cuatro de cada diez delitos. El dato va bajando según la edad. Entre los 30 y los 64 años se sitúa en el 20%. En cambio, entre las personas de 16 a 29 años, el porcentaje de denuncia baja hasta el 12%.
Según si se puede reclamar a las aseguradoras
En cuanto a la tipología de los hechos, los delitos que afectan a propiedades aseguradas son los que más a menudo se denuncian. Los robos o daños en segundas residencias encabezan el ranking, seguidos de los que afectan a negocios y domicilios habituales. En cambio, los delitos relacionados con la seguridad personal son los que menos se ponen en conocimiento de la policía, siempre según los datos facilitados por el Ajuntament de Barcelona.
Las agresiones, las amenazas, las coacciones o los robos de bolsos y carteras no acostumbran a acabar formalizados en una denuncia, probablemente porque no acostumbran a estar vinculados a reclamaciones ante los seguros, según las conclusiones de esta encuesta. Incluso, sin embargo, en casos de hurtos de teléfonos móviles o dispositivos electrónicos, que sí que pueden requerir una denuncia para cobrar una póliza, muchos afectados optan finalmente por no iniciar el procedimiento y no formalizar la denuncia ante los Mossos o de la Guàrdia Urbana.
El 'mapa de calor' de la policía
El mensaje de la policía es claro: cualquier delito se tiene que denunciar. La policía, para poder investigar y resolver un hecho, necesita tener conocimiento de él. Aunque fuentes policiales aceptan la desconfianza que los ciudadanos puedan tener en el sistema judicial —que, aseguran, es, en parte, lo que explica estos datos—, sí que insisten en que, para poder tener una idea clara de la delincuencia que opera en Barcelona, como en el resto del país, es necesario poder cuantificarla.
Los Mossos d'Esquadra, con las denuncias y los hechos conocidos, elaboran un mapa de calor que les permite enfocar los patrullajes preventivos en zonas con más incidencias, con el claro objetivo de mejorar, también, la percepción de seguridad. Si los cuerpos policiales, sin embargo, no tienen información de las víctimas, esta parte preventiva es imposible y solo queda la vía de la reacción, que acostumbra a llegar tarde o cuando el hecho ya está consumado. Si hay diez hurtos de carteras en una calle del Gòtic, en el centro de Barcelona, y nadie denuncia, solo gana una persona: el ladrón.
Asimismo, en las comisarías de los Mossos se puede pedir cita previa para presentar una denuncia. Desde el cuerpo policial, sin embargo, aseguran que no es obligado hacerlo por esta vía y que en las dependencias policiales se puede denunciar siempre. Aseguran que poder pedir una hora concreta puede evitar colas y esperas innecesarias, pero alertan de que no es un paso obligado. Aun así, en la web oficial de la policía catalana sí que aseguran que, para los delitos de violencia doméstica, violencia de género y delitos contra la libertad sexual, no se recomienda pedir cita previa.