La Policía Nacional española ha detenido a un hombre en Gandía, en el País Valencià, después de llevarse del hospital Francesc de Borja a su hija de solo una semana de vida y desaparecer con ella. La niña estaba ingresada en la unidad de neonatos por haber dado positivo en cocaína pocos días después de nacer y sufre síntomas del síndrome de abstinencia neonatal. El hombre secuestró a la niña este jueves, 9 de julio, alrededor de las siete y media de la mañana, cuando la fue a visitar con la madre. Los trabajadores del hospital alertaron a las autoridades tan pronto como se dieron cuenta de la desaparición de la niña y los agentes de la Unidad de Atención a la Familia y la Mujer abrieron una investigación.
Los agentes pudieron localizar a padre e hija el mismo jueves por la tarde en la plaza de la Marina de Gandía, gracias a una llamada al teléfono de emergencias 112 por parte de unos vecinos que reconocieron al hombre, de origen argelino, alrededor de las diez de la noche. Una patrulla de la Policía Nacional se desplazó hasta el lugar inmediatamente y localizó tanto al padre como a la pequeña, que fue evacuada nuevamente al hospital para evaluar su estado de salud. Paralelamente, los agentes arrestaron al padre, quien, según ha avanzado el diario Las Provincias, tiene una orden de expulsión del Estado español.
La escondió en una bolsa de deporte
Al parecer, el hombre salió del hospital con la pequeña escondida en una bolsa de deporte. La madre fue retenida por los vigilantes de seguridad del centro médico, pero el padre consiguió desaparecer antes de la llegada de la policía. Los Servicios Sociales estaban haciendo un seguimiento de los padres y la Generalitat Valenciana abrió un expediente de desamparo después de que se confirmara el positivo en cocaína de la menor y asumió su tutela.
Los médicos detectaron síntomas compatibles con el síndrome de abstinencia neonatal poco después del nacimiento de la pequeña, una afección originada por la interrupción repentina de las sustancias que le llegaban a través del cordón umbilical. Este síndrome puede provocar deshidratación, dificultades a la hora de comer y problemas respiratorios. Los bebés que la sufren acostumbran a manifestarla a través de un llanto agudo, temblores corporales y rigidez muscular.
