Los Mossos d’Esquadra han detenido a cuatro hombres, de entre 27 y 39 años, acusados de reventar una tienda de telefonía en Barcelona con el método del butrón y huir a toda velocidad con el botín. Los arrestados, que acumulan hasta diecisiete antecedentes policiales y son extranjeros —aunque los Mossos no han querido facilitar la nacionalidad exacta—, fueron interceptados después de una persecución por diversas calles de la ciudad que acabó en la ronda Litoral, en la zona del puerto.

Los hechos se remontan a la madrugada del 20 de abril, hacia las cuatro, cuando una patrulla detectó un vehículo de alta gama sospechoso en el cruce de la avenida Meridiana con la calle de Aragón. Al intentar detenerlo, el conductor huyó de manera temeraria: circulando en sentido contrario, invadiendo aceras y saltándose semáforos, poniendo en peligro al resto de usuarios de la vía. Varias patrullas de seguridad ciudadana se unieron al dispositivo hasta que agentes del ARRO montaron un control en la ronda Litoral para obligar al vehículo a detenerse.

Intentaron escapar corriendo

Allí, cinco ocupantes salieron corriendo y se dispersaron por la zona del puerto. Cuatro de ellos pudieron ser cazados por los agentes, mientras que un quinto logró escapar y aún no ha sido localizado. En el interior del vehículo, los Mossos encontraron parte del botín: siete teléfonos móviles, quince relojes inteligentes, auriculares inalámbricos, una consola, dispositivos de televisión y otros aparatos electrónicos, además de tres balizas V16. Pero lo más revelador eran las herramientas que transportaban. Los detenidos llevaban material especializado para cometer robos con fuerza: una lanza térmica con bombonas de oxígeno y butano, una amoladora, un taladro, un gato hidráulico e incluso una cámara endoscópica, habitual en este tipo de golpes para inspeccionar espacios cerrados antes de acceder a ellos.

Poco después de la detención, los Mossos recibieron el aviso de que una tienda de telefonía de la misma avenida Meridiana había sido saqueada. Los ladrones accedieron haciendo un butrón desde un local contiguo, concretamente desde la sala de contadores de luz del edificio, un método habitual para evitar alarmas y acceder directamente al interior sin forzar la entrada principal y llamar menos la atención. La Unidad de Investigación de Sant Andreu se ha hecho cargo del caso, que continúa abierto para identificar al quinto implicado y determinar si el grupo está relacionado con otros robos similares en la ciudad. Los cuatro detenidos pasaron a disposición judicial el 22 de abril y quedaron en libertad con cargos.