Los Mossos d’Esquadra han detenido a primera hora de este sábado, 28 de febrero, a un ladrón multirreincidente magrebí de 40 años en Sabadell después de localizarlo gracias a la señal de unos AirPods que acababa de robar en un domicilio. La detención se ha producido sobre las ocho menos cuarto de la mañana en la esquina entre las calles de Santiago Rusiñol y de la Església Romànica, en el barrio de Can Rull, según ha podido saber ElCaso.com.

Los hechos arrancaron horas antes, hacia la medianoche, cuando un hombre denunció que le habían entrado a robar en su casa, en la calle del Guerriller Alzina. Del domicilio le habían sustraído unos 1.000 euros en efectivo, un patinete eléctrico y unos auriculares AirPods. El mismo dispositivo de Apple permitió seguirle la pista al delincuente: el sistema de geolocalización situaba los auriculares en movimiento hasta la zona de la calle de la Església Romànica.

Delatado por la señal acústica de los AirPods robados 

Con esta información, varias patrullas de los Mossos hicieron búsqueda por la zona hasta que localizaron a un hombre conocido por antecedentes contra el patrimonio sentado en un banco. Para confirmar que llevaba encima los objetos sustraídos, desde la sala de mando se pidió a la víctima, que también se había desplazado hasta allí con los agentes, que activara la alarma acústica de los AirPods desde su teléfono móvil.

En el momento en que los auriculares empezaron a sonar, el hombre reaccionó intentando huir corriendo, hecho que confirmó las sospechas de los policías. Después de una corta persecución a pie, los agentes pudieron interceptarlo y reducirlo. Durante la detención, el sospechoso opuso resistencia activa, llegando a dar un fuerte empujón a uno de los policías, motivo por el que también se le atribuye un delito de atentado contra los agentes de la autoridad.

El detenido, un ladrón habitual en la zona según fuentes policiales, fue trasladado a dependencias de los Mossos, acusado de un delito de robo con fuerza en domicilio y de atentado contra los agentes de la autoridad. Los auriculares y el dinero se pudieron recuperar y devolver a su propietario, aunque a la hora de detenerlo, no pudieron encontrar el patinete eléctrico que también se había llevado del domicilio de la víctima.