Un niño de seis años ha estado a punto de morir ahogado mientras se estaba bañando en las piscinas de Agramunt, pero la rápida intervención de la socorrista y su padre ha sido clave para poder salvarlo. Los hechos tuvieron lugar este domingo, alrededor de las tres de la tarde, en un momento donde había pocos usuarios en las instalaciones, cuando el menor sufrió alguna especie de indisposición mientras estaba en el agua. La gente que había por la zona empezó a gritar al ver que empezaba a flotar y la socorrista fue rápidamente hacia allí y lo sacó de la piscina.

Ya fuera, empezó a practicarle las maniobras de reanimación cardiopulmonar con la ayuda del padre del niño, que también fue corriendo hasta allí al ver que su hijo se había ahogado. Las ventilaciones y las compresiones en el pecho hicieron su efecto y el menor acabó vomitando y expulsando el agua que había tragado, al mismo tiempo que recuperaba la conciencia, tal como ha avanzado el diario Segre. Rápidamente, lo pusieron de lado por su seguridad y, una vez llegaron los efectivos del Sistema de Emergencias Médicas (SEM), siguieron con las atenciones. Finalmente, fue trasladado en ambulancia hasta el Hospital Arnau de Vilanova de Lleida, donde ingresó ya estable y con las constantes vitales correctas.

Segundo menor a punto de morir ahogado en piscina de Ponent en una semana

El de Agramunt es el segundo caso similar que se produce en las comarcas de Ponent en los últimos días. El pasado 21 de junio, una niña de seis años también estuvo a punto de morir ahogada mientras se estaba bañando en las piscinas municipales del barrio de Pardinyes de Lleida. En este caso, la rápida intervención de los socorristas, que la reanimaron hasta que recuperó el pulso, también le salvó la vida. La menor fue trasladada en una ambulancia al Hospital Arnau de Vilanova, donde recuperó la conciencia y se recupera de manera favorable.