La comunidad internacional se ha volcado de lleno a enviar ayuda humanitaria a Venezuela, después de los dos terremotos de gran magnitud que tuvieron lugar en pocos minutos de diferencia el pasado miércoles, 24 de junio, y que, por ahora, han dejado más de 1.400 muertos, más de 3.200 heridos y 50.000 desaparecidos, según los últimos datos de la ONU. Desde el Estado español, el Ministerio de Exteriores confirma que, de momento, hay diecisiete personas muertas y 150 desaparecidos. Son muchos los estados que han enviado ayuda humanitaria al país. En total, hay más de 30.000 efectivos activados. El Govern de Catalunya, de hecho, ha enviado 14 Bombers de la Generalitat especializados en estructuras colapsadas, que han llegado a Venezuela este domingo, 28 de junio.
Muchos catalanes, a título particular, también quieren enviar ayuda humanitaria al país. A estas alturas, lo que más se necesita son medicamentos y comida, y hay muchas maneras de hacerlo. Por un lado, a través de organizaciones que reciben este suministro de manera física y que después enviarán la ayuda hasta Venezuela. Por otro lado, a través de donaciones económicas a ONG que se encuentran en el territorio y que allí compran aquello que más necesitan, dependiendo del momento. Esta segunda opción, sin embargo, comporta un peligro porque los ciberdelincuentes aprovechan el momento de vulnerabilidad del pueblo venezolano y la buena fe del resto de personas para estafar el dinero, según ha informado la asociación bancaria de Venezuela.
Pasos a seguir
Igual que ha pasado en otras ocasiones en que un desastre ha generado una crisis humanitaria, como fue el caso de la DANA de València, es importante estar alerta a la hora de hacer cualquier donación económica. Por eso, antes de hacer cualquier pago, es necesario revisar bien la URL de la página de la ONG, para verificar que los ciberdelincuentes no hayan clonado la web, y no salir nunca de ninguna plataforma oficial. Además, también es fundamental desconfiar de aquellas personas que piden dinero de manera urgente a través de las redes sociales o de aplicaciones de mensajería como WhatsApp o Telegram o incluso que llaman por teléfono.