Esta semana, el barrio del Raval de Barcelona ha vuelto a ser el escenario de una violenta pelea en plena calle. La reyerta en concreto se originó, supuestamente, a raíz de un robo que la víctima no dejó pasar: persiguió al ladrón y lo apaleó, mientras varias personas los rodeaban para impedir que el delincuente escapara antes de que llegara la Guàrdia Urbana de la ciudad. En el vídeo al que ha tenido acceso ElCaso.com se pueden ver los últimos momentos de esta persecución, que se inició en la calle d'En Robador y terminó en el cruce con la de Sant Rafael.
El ladrón en cuestión, de origen magrebí, le arrebató algún objeto personal a un turista que no dudó en salir detrás de él para detenerlo y recuperar lo que le había robado. El ladrón, al parecer, iba acompañado de un cómplice —una táctica habitual entre los ladrones y carteristas del Raval: uno distrae a la víctima o vigila el entorno mientras el otro comete el robo—, que intentó impedir que lo atraparan, pero solo consiguió recibir algún golpe por parte de los transeúntes que, viendo la situación, decidieron ayudar a la víctima y detener a los ladrones.
Al final, terminaron en la esquina con la calle de Sant Rafael, donde más personas se añadieron a la persecución de los delincuentes y rodearon al supuesto autor material del robo, a la vez que llamaban a los servicios de emergencias. Entre todos consiguieron acorralar al ladrón hasta la llegada de los agentes de la Guàrdia Urbana de Barcelona, que lo detuvieron inmediatamente; en cuanto a su compañero, pudo escabullirse entre la multitud gracias a la confusión y abandonar el lugar antes de que lo pudieran esposar a él también.
Los vecinos del Raval, hartos de la delincuencia y la inseguridad
Este incidente, aunque terminó con uno de los ladrones detenidos, es solo una gota más que está colmando el vaso de la paciencia de los vecinos de este barrio de Barcelona. Peleas, gritos y carreras a cualquier hora del día y de la noche, apuñalamientos en plena calle y robos violentos parecen ser el pan de cada día de las personas que viven en el Raval y que ven cómo la inseguridad y la degradación se van instalando en sus calles. Los vecinos del Raval y, en general, del distrito de Ciutat Vella, están hartos y desesperados por esta situación que parece que no se pueda detener.
