El centro de Barcelona se ha convertido desde hace años en un nido de inseguridad donde cada día, los habituales de siempre —personas drogodependientes y, en la mayoría de las ocasiones, nacidas fuera de Catalunya— se dedican a generar problemas, peleándose o haciendo el agosto robando joyas de oro a los turistas o a los vecinos, que ya están hartos. La última pelea ha tenido lugar la noche de este sábado a domingo 25 de enero, cerca de las tres de la madrugada, en la calle de Sant Rafael, junto a la calle dels Robadors y la Filmoteca, zona cero de los conflictos y los problemas del barrio del Raval, en el distrito de Ciutat Vella. Dos personas nacidas en el centro de África han protagonizado una pelea en medio de la calle, sin importarles si despertaban a los vecinos o las molestias que pudieran ocasionar. De hecho, en el vídeo se puede ver cómo un taxi y una furgoneta blanca intentan evitar a estos dos individuos, uno de ellos armado con el asiento de una bicicleta.
La fuerte discusión de los dos individuos ha despertado a los vecinos, que han sido, una vez más —y ya han perdido la cuenta de cuántas noches llevan—, testigos de una nueva pelea. Los gritos de "yonqui" y las agresiones han hecho que más de un vecino llamara a los Mossos d'Esquadra, alertando de la pelea, que probablemente ha sido ocasionada por un tema de droga. Como es habitual en estas ocasiones, pero, cuando la policía catalana ha llegado al lugar de la pelea, los protagonistas han huido y se han escapado del lugar, evitando así ser identificados.
Todos en casa a las siete de la tarde
La Associació de Veïns del barri del Raval está harta de esta situación desde hace tiempo y pide soluciones efectivas y rápidas, antes de que sea demasiado tarde. De hecho, Carlos Martínez, vocal de la asociación, ha explicado a ElCaso.com que la sensación de inseguridad es cada vez más insoportable y que los vecinos y los comerciantes están cansados.
Los ladrones se dedican a robar cada día cadenas y relojes de oro a los vecinos y a los turistas para después revenderlos —aprovechando que el precio del oro últimamente es elevado—. En la mayoría de las ocasiones, con este dinero, se compran droga para consumirla en los narcopisos de la zona.
Tal como explica Carlos Martínez se ha llegado a un punto de miedo en el que la gente mayor, vecina del barrio del Raval de toda la vida, ya no quiere salir de casa a partir de las siete de la tarde, cuando el sol ya no está y cuando los ladrones acostumbran a actuar más. En consecuencia, los abuelos y abuelas del barrio se privan de las actividades más cotidianas, como ir al teatro o a cenar.
La gente, además, está cansada. La 'Associació de Veïns del barri del Raval, junto con las redes de otros vecinos de Ciutat Vella y la asociación de comerciantes —donde incluso hay tenderos de otros países, como Bangladesh—, han hecho diversas manifestaciones y reuniones con el Ayuntamiento de Barcelona, la Guàrdia Urbana o los Mossos d'Esquadra pidiendo un cambio de gestión para solucionar el problema y mucha más presencia policial.