Una de las sucursales del banco BBVA de Madrid sufrió un robo de película este fin de semana después de ser reventado con explosivos por un grupo de ladrones. Los hechos tuvieron lugar alrededor de las cinco y cuarto de la madrugada del sábado en la avenida de España de Getafe, y los delincuentes, entre cuatro y cinco, saquearon el cajero automático y escaparon sin dejar rastro con los cajetines llenos de billetes. La Policía Nacional tiene una investigación en marcha para poder identificar y atrapar a los ladrones y recuperar el dinero sustraído del cajero.

Ladrones muy preparados

Según la policía española, el grupo, formado por cuatro o cinco hombres, llegó al lugar del robo en dos coches de gran cilindrada, donde transportaban los explosivos que utilizaron para hacer saltar por los aires el cajero. Con una especie de palos muy largos introdujeron las bombas dentro de la máquina, se alejaron a una distancia razonable y activaron la explosión con un control remoto. El ruido de la deflagración asustó a los vecinos de los edificios próximos, que se despertaron sobresaltados a altas horas de la noche, y llamaron a emergencias alertando de una explosión.

Mientras tanto, los ladrones se apresuraban a sacar los cajetines con el dinero, que colocaron dentro de los maleteros antes de huir a gran velocidad. Las patrullas solo tardaron unos minutos en llegar hasta el punto del robo, pero los delincuentes se habían esfumado, dejando la fachada de la sucursal casi destrozada.

Con la revisión de las cámaras de seguridad de la zona esperan poder identificar a los ladrones u obtener una imagen clara de alguna de las matrículas con el fin de obtener una pista que arroje cierta luz sobre la identidad de los autores de este espectacular robo. El Grupo XXI de la Policía Nacional es el encargado de llevar a cabo las pesquisas; a estas alturas falta también determinar la cantidad exacta de dinero que se han llevado.