Durante la madrugada de este pasado miércoles 26 de agosto, un grupo de ladrones entró a robar en el Museo de Villena de Alacant y se llevó un tesoro de un valor incalculable. Los delincuentes robaron el Tesoro de Villena, una colección de vajilla hecha de oro, plata y otros materiales que está valorada en unos cinco millones de euros y que se considera uno de los botines más importantes de Europa que se conservan de la Edad de Bronce. Tres ladrones reventaron una de las ventanas del museo, entraron dentro y en un abrir y cerrar de ojos se llevaron este magnífico tesoro, junto con una corona original. Pero, ¿y ahora qué? ¿Qué pueden hacer los delincuentes con esta colección de casi diez kilos de oro teniendo en cuenta que todo el mundo sabe que ha sido robada?

Deshacer el tesoro y vender el oro

Normalmente, en este tipo de casos hay dos opciones. Teniendo en cuenta que los objetos robados se pueden reconocer con mucha facilidad, una de las soluciones más comunes que toman los delincuentes para evitar que los pillen es fundir el material. Deshacen el tesoro y, con el oro y los otros minerales preciosos que quedan, hacen lingotes que pueden vender a precio de mercado de forma menos sospechosa. Si bien esto les ayuda a pasar desapercibidos, también tiene un coste. Por ejemplo, el Tesoro de Villena está valorado en unos cinco millones de euros, pero si vendieran simplemente su peso en oro, podrían ganar aproximadamente un millón de euros.

La otra opción, también probable, es vender este tesoro de forma ilegal a un coleccionista privado. En el mundo hay muchos multimillonarios que, para tener lo que quieren, no tienen ningún tipo de problema en romper la ley, y suelen comprar obras de arte u otros objetos robados para coleccionarlos en su casa o guardarlos en una cámara privada en un banco para que nadie los pueda delatar. En algunos casos, la venta ya está pactada antes de cometer el robo. Se decide un precio, los delincuentes se llevan el botín y lo entregan directamente al comprador, sin tener que buscarse la vida para encontrar a alguien que quiera el material robado sabiendo que lo pueden reconocer.