El Museo de Villena ha sido el escenario de un nuevo robo de película en el que los ladrones se han llevado un tesoro de valor incalculable. Los delincuentes han entrado de madrugada en el museo y, en un abrir y cerrar de ojos, se han llevado esta colección de casi diez kilos, formada por varias piezas de oro, plata, hierro y ámbar que data aproximadamente del 1.000 antes de Cristo. Por ahora, la policía está investigando los hechos para descubrir quién se ha llevado este tesoro y recuperarlo, aunque de momento no se ha sacado el agua clara.

Los hechos han tenido lugar durante la madrugada de hoy, jueves 27 de agosto, hacia las cinco y cuarto. Unos ladrones han arrancado una ventana lateral del museo alicantino, se han colado dentro del edificio y han robado muy rápidamente este tesoro. Los delincuentes han podido actuar sin que los cazaran porque, pocos minutos antes, había saltado una falsa alarma en otro punto del museo. La Guardia Civil y la Policía Judicial están investigando el robo, y también se estudia si esta falsa alarma ha sido provocada por los ladrones precisamente para ganar tiempo.

Un tesoro de valor incalculable

Todo parece indicar que los delincuentes sabían perfectamente lo que hacían y, incluso, se indaga si podrían estar relacionados con otros robos en museos recientes. Hasta hace poco, el material que había expuesto era una réplica, pero con la inauguración de la nueva sede del museo se decidió exponer el tesoro real, que ahora está desaparecido. Este botín consta de un montón de piezas antiquísimas; entre otras, tiene 11 boles, 28 brazaletes y tres botellas de oro; también lo forman tres botellas de plata, dos piezas mixtas de ámbar y oro y otra de hierro y oro, y un último brazalete de hierro. Este conjunto de piezas, según los expertos, es la vajilla áurea más importante de la Edad de Bronce, junto con los tesoros de las tumbas reales de Micenas, en Grecia.

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