Los Mossos d'Esquadra han detenido a un menor de edad que el pasado 3 de abril robó un móvil de 700 euros en el centro de Girona, concretamente en la ronda Ferran Puig. Los hechos tuvieron lugar sobre la una menos cuarto de la madrugada cuando una patrulla de la policía catalana realizaba tareas de prevención de robos en la zona del Eixample y vieron cómo un encapuchado estaba corriendo por la calle mientras otro individuo lo iba persiguiendo a la carrera. Al ver esta situación tan sospechosa, los agentes intentaron detener al encapuchado, pero el individuo hizo caso omiso de las indicaciones de los policías y siguió huyendo.

Finalmente, los Mossos lo pudieron atrapar y reducir, comprobando que llevaba en la mano un teléfono móvil. Justo en ese momento, se les acercó el otro hombre pidiéndoles ayuda y explicándoles que el joven a quien tenían retenido le acababa de robar su teléfono móvil. Así pues, identificaron al chico, un menor de edad de quien no ha trascendido la nacionalidad ni si ya tenía antecedentes, y lo detuvieron como presunto autor de un hurto, mientras que el dispositivo fue recuperado y devuelto a su legítimo propietario.

Detenido delante del edificio ocupado de la ronda Ferran Puig

Se da la circunstancia de que la detención del menor se produjo a escasos metros del conflictivo bloque ocupa de la ronda Ferran Puig, a pesar de que todo apunta a que fue un hecho casual y que el menor no es uno de los delincuentes multirreincidentes que viven allí. De hecho, la policía lo pudo atrapar gracias a las vigilancias que se están haciendo en la zona a raíz de los conflictos de las últimas semanas, como una pelea entre una decena de personas, y que también permitió a los Mossos al día siguiente cazar a uno de los ocupas tras cometer dos robos en poco más de 24 horas de diferencia. En este caso, el ladrón, un chico marroquí de 25 años, ha ingresado en prisión.

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