La Guardia Urbana de L'Hospitalet de Llobregat ha rescatado seis gatos de un piso repulsivo, lleno de excrementos de animales, completamente sucio, donde tenían poquísima comida y se habían quedado sin agua. Los agentes entraron en el piso y se encontraron con los animales totalmente desatendidos en aquella situación, por lo cual los llevaron a la protectora local. El cuerpo policial no ha revelado detalles sobre la persona —o personas— propietaria de los gatos, pero sí que ha especificado que el castigo por tener los animales en esta situación es una multa de, como máximo, 750 euros.

Bolsas de agua y de comida vacías / Guardia Urbana de L'Hospitalet de Llobregat
Bolsas de agua y de comida vacías / Guardia Urbana de L'Hospitalet de Llobregat

El rescate tuvo lugar ayer, miércoles 4 de febrero, por la tarde. Unos vecinos del bloque de pisos, situado en la calle Doctor Fleming, en el barrio de Santa Eulalia, avisaron a la policía porque salía un fuerte olor a excrementos del piso que tenía a los inquilinos preocupados. La Guardia Urbana, acompañada de los Bombers, para ver a qué se debía aquel olor insoportable, contactaron con el propietario de la vivienda y este les abrió la puerta, revelando la asquerosa y preocupante situación que había dentro.

Uno de los gatos con la cabeza dentro de una bolsa de comida / Guardia Urbana de L'Hospitalet de Llobregat
Uno de los gatos con la cabeza dentro de una bolsa de comida / Guardia Urbana de L'Hospitalet de Llobregat

Sin agua y casi sin comer

Dentro del piso había seis gatos, todos ellos de la raza Sphynx, de los que no tienen pelo, también conocidos como gatos egipcios. Aparte de los animales, el piso estaba lleno de excrementos que nadie había limpiado, el origen del hedor que invadía el edificio. Los gatos estaban completamente abandonados. No era solo que estuviera todo el piso lleno de basura, sino que tampoco había agua para los animales, que tenían los cuencos vacíos, y apenas tenían acceso a comida. De hecho, tal como se puede ver en la fotografía, los gatos metían la cabeza dentro de la bolsa para poder alimentarse.

Uno de los gatos rescatados / Guardia Urbana de L'Hospitalet de Llobregat
Uno de los gatos rescatados / Guardia Urbana de L'Hospitalet de Llobregat

Cuando vieron la situación, los agentes contactaron rápidamente con la protectora local para que se quedara con los gatos, se hiciera cargo de su recuperación y, más adelante, los pudieran dar a alguien que los cuidara como merecen. Desde la Guardia Urbana no han dado más detalles sobre los propietarios, pero se sabe que, como mucho, les caerá una multa de 750 euros, un castigo que, para muchos, es insuficiente.