El pasado jueves, 2 de julio, mataron al joven M., de 15 años, colombiano, de varios disparos cuando estaba, con otros familiares suyos, entre ellos su hermano pequeño, en el parque de la Pegaso, en la Sagrera, en Barcelona. Varios disparos cuando faltaban pocos minutos para las once de la noche pusieron en alerta a todo el vecindario, tal como avanzó ElCaso.com. Uno de los disparos le perforó el estómago. Fue el que acabó causándole la muerte, a pesar de los esfuerzos de vecinos y del SEM. Los Mossos d'Esquadra de la División de Investigación Criminal (DIC) de la región de Barcelona iniciaron una investigación para aclarar los hechos. El asesinato en plena calle, a tiros, de un joven de quince años, para la policía, era una línea roja.
Detención exprés y en prisión
Se centraron todos los esfuerzos en la investigación para detener al supuesto autor y el viernes por la noche, con equipos del Grupo Especial de Intervención (GEI), se asaltó la casa donde vivía el supuesto pistolero, en la avenida de la Meridiana. Dos furgonetas con agentes fuertemente armados irrumpieron en el portal y aseguraron la zona. Los agentes de los Mossos se llevaron a W.F.R.M., también extranjero, como la víctima, originario de Sudamérica, y, según los Mossos, vinculado con la banda latina de los Trinitarios. Este martes ha sido entregado a la Sección de Violencia contra la Infancia y la Adolescencia de Barcelona con la petición, por parte de la Fiscalía de Barcelona, de que ingresara en prisión, tal como ha aceptado el juez. Ha decretado prisión provisional comunicada y sin fianza investigado por homicidio. La Fiscalía ha pedido la prisión provisional para el investigado al considerar que se trata de una medida adecuada y proporcional a la gravedad de los hechos que se investigan, la muerte a tiros de un menor de edad en un parque de la ciudad de Barcelona. El ministerio público defiende que el ingreso en prisión es necesario para evitar el riesgo de fuga, una posible obstrucción a la justicia y también el riesgo de reiteración delictiva, tal como han detallado fuentes judiciales.
Investigación en marcha
La investigación por el crimen del parque de la Pegaso sigue en marcha y no se descartan nuevas detenciones. Por ahora, el móvil del asesinato de este joven sigue siendo un misterio y forma parte de la investigación, que, a pesar de que fue muy rápida en un primer momento, y permitió relacionar al arrestado con los hechos y hacer una detención casi exprés, sigue bajo secreto de sumario. La relación del muerto ejecutado a tiros con esta banda, o una de sus sucursales locales, servirá para aclarar los hechos.
Los Mossos creen que fue una "acción directa", él era el objetivo. Sabían dónde estaba el menor colombiano, que hacía pocos meses que vivía en Barcelona, y lo asesinaron delante de sus familiares. Aquella zona donde se produjo el tiroteo está controlada por jóvenes sudamericanos vinculados a grupos juveniles violentos, lo que todo el mundo conoce como bandas latinas, a pesar de los recelos de las autoridades públicas a llamarlas así, y los vecinos hace meses que alertan de la peligrosidad de la zona. Descartado que el joven fuera una víctima inocente del fuego cruzado o de una bala perdida, los Mossos quieren aclarar cuál era el objetivo de los jóvenes dominicanos de matar al joven colombiano. Es la línea clave de la investigación, sobre todo para intentar evitar también represalias y nuevos enfrentamientos armados, que siempre acaban mal. Los Mossos han reforzado la presencia de agentes con armas largas en la zona para prevenir nuevos incidentes en un barrio que, ahora, vive con tensión sabiendo que se han ordenado venganzas.