Una mujer de 26 años ha tenido que ser protegida en un supermercado de Platja d'Aro (Girona) por la Policía Local después de que su expareja, un hombre de 46 años, la amenazara a ella y a su nueva pareja en el piso donde viven. El individuo, además, se saltó dos medidas judiciales que protegen a la víctima: una orden de alejamiento y la prohibición de comunicarse con ella. Los hechos comenzaron sobre las nueve de la mañana del viernes, 27 de febrero, cuando la joven recibió una llamada por parte de su expareja, diciéndole que había descubierto dónde vivía ahora y que quería agredirla tanto a ella como a su pareja, con quien vive. 

El individuo, no contento con la amenaza y con no dejar que su expareja haga su vida con libertad, fue al domicilio dos horas más tarde, sobre las once, tal como avanza el Diari de Girona. El hombre comenzó a amenazar a la nueva pareja de la mujer, y este llamó a la Policía Local de Castell d'Aro, Platja d'Aro y s'Agaró pidiendo ayuda. 

Protegida en un supermercado 

Cuando el hombre habló con los agentes, informó que tenía mucho miedo porque la joven había salido a comprar al supermercado y temía por su integridad física en caso de que el individuo la encontrara. En aquel momento, la Policía Local activó diversas patrullas que realizaron diferentes tareas. Por un lado, los policías fueron hasta el supermercado donde la mujer estaba comprando para protegerla en caso de que su expareja se presentara en el establecimiento. La joven, cuando fue interrogada por los agentes, admitió lo que había pasado y confirmó así la versión de su nueva pareja. 

Por otro lado, la Policía Local inició un dispositivo de búsqueda para encontrar al sospechoso. Los agentes localizaron al hombre y, después de identificarlo, quedó detenido, acusado de ser el supuesto autor de dos delitos de quebrantamiento de condena: una orden de alejamiento y una prohibición de comunicación respecto a la víctima.

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