Nueve playas españolas están consideradas peligrosas para la salud por sus niveles de bacterias fecales detectados en el agua. Se trata de dos playas gallegas, dos asturianas, dos canarias, dos baleares y una catalana, según la Agencia Europea del Medio Ambiente.
Las playa que suspenden, concretamente, son la playa del Rec del Molí, en l'Escala (Girona); la playa de Cala Egós, en Mallorca; la Bahía de Sant Antoni de Ibiza; las playas asturianas de Luarca y Bañugues; la de Virxe do Camiño en Muros y la de Lires, en la Coruña; la del Confital, en Las Palmas de Gran Canaria, y la de Muelle Chico, en Fuerteventura. Además de estas, también hay hasta 41 ríos, pantanos, gargantas y estanques considerados insalubres.
Las playas inseguras son la excepción
La inmensa mayoría de las playas españolas se consideran seguras: concretamente, el 97% de ellas. Nueve de cada diez, de hecho, tienen una calidad de agua excelente. No es el caso de las zonas de baño interiores, donde el 16% suspende. En todo caso, estas 50 zonas insalubres son una minoría de los 2228 puntos de baño controlados que hay en toda España.
En Catalunya, la playa del Rec del Molí de l'Escala es la única que suspende de las 236 playas que hay en la costa catalana. Del total, dos aprueban con un "suficiente": la playa de Ponent de Vilassar de Mar y la del Fòrum, en Sant Adrià del Besòs. Hay diez de calidad "buena" y el resto, 224, están consideradas "excelentes". Tampoco se ha detectado ningún problema en los 13 lugares de baño interiores, como ríos, embalses o pantantos.
Contaminación proviniente de aguas residuales
Según el informe anual que publica el ente europeo y que coincide con el inicio de la temporada de baño, en las nueve playas han registrado niveles de bacterias fecales superiores a los permitidos: concretamente, se han detectado valores altos de enterococos intestinales y de Escherichia Coli. Esta contaminación provendría, según la AEMA, de aguas residuales y aguas de drenaje de explotaciones y terrenos agrícolas, y suele ser peor los días de lluvia y los posteriores.
La playa de Lires, en A Coruña, es una de las nueve que suspende en España / Luis Miguel Burgallo
Cuando una playa suspende los análisis, hace falta prohibir el baño o aconsejar a los usuarios que lo eviten, informando al público y adoptando las medidas necesarias para evitar esta contaminación.
Por encima de la media europea
Según los datos de la Agencia Europea del Medio Ambiente, más del 85% de las zonas de baño analizadas tienen una calidad de agua excelente, todo y que la inmensa mayoría se consideran aptos para el baño: sólo una de cada 100 playas no lo es.
Esta cifra, sin embargo, varía por países: España se sitúa ligeramente por encima de la media de la Unión Europea. En Chipre, Malta o Grecia prácticamente todas las playas tienen una calidad de agua considerada excelente: en cambio, en Polonia lo es una de cada tres, y a Bulgaria y Rumania, por ejemplo, lo son poco más de la mitad.
