El caso del asesinato de Andreu Pujol, el jefe de recursos humanos de Autocars Plana que murió después de recibir un puñetazo de un conductor de la empresa, ya encara la recta final antes de llegar a juicio en la Audiencia de Tarragona. La Fiscalía y la acusación particular, en nombre de la familia, muy conocida en Reus, mantienen la misma calificación: asesinato. Reclaman para el acusado, Ricardo Lantigua González, 24 años de prisión, según consta en el escrito de acusación al que ha tenido acceso ElCaso.com.
Los hechos se remontan al 4 de octubre de 2024, en las instalaciones de Autocars Plana, en el polígono Riu Clar de Tarragona. Andreu Pujol, responsable de personal de la empresa, debía entregar al conductor una carta de sanción laboral después de que, según la documentación de la causa, el acusado hubiera sido expedientado por haber agredido a compañeros de trabajo. La empresa le había comunicado que aquella mañana no debía iniciar la ruta y que debía ir a una reunión con el jefe de recursos humanos. Sin embargo, según la acusación, cogió el autobús, salió de las instalaciones y tuvo que ser requerido para que volviera.
Atacó a Andreu de manera sorprendente
Cuando volvió a la base, Andreu lo estaba esperando. Según el escrito de acusación, el hombre se le acercó sin decir nada y, de manera súbita, le asestó un puñetazo en la cabeza. La familia y la Fiscalía sostienen que no fue un golpe fortuito ni una agresión imprudente, sino un ataque calculado, inesperado y sin ninguna posibilidad de defensa para la víctima. El escrito mantiene que el acusado hizo un movimiento para tener un mejor ángulo de ataque, flexionó las rodillas y giró el torso para imprimir más fuerza al golpe, por sus conocimientos en artes marciales. Andreu perdió la conciencia de manera inmediata y cayó desplomado al suelo, tal como también se puede ver en las imágenes de las cámaras de seguridad de la zona de los hechos.
La clave del caso, que ahora deberá valorar un jurado popular, es precisamente esta: si fue un homicidio doloso o un asesinato. La acusación particular y la Fiscalía defienden que hubo alevosía, porque el acusado se aprovechó de la relación laboral y de la confianza propia de aquel contexto para acercarse a la víctima y atacarla de manera fulminante, sin que Andreu pudiera reaccionar ni defenderse. Por eso piden que sea condenado por asesinato y no por homicidio, tal como avanzó ElCaso.com.
Después del golpe, siempre según el escrito de la familia, que representa el letrado reusense Jon Cortijo, el acusado no auxilió a la víctima. Volvió hacia el autobús, cogió su patinete y se marchó del lugar, pasando por el lado de Andreu, que continuaba inconsciente en el suelo mientras otros trabajadores intentaban reanimarlo. La víctima fue atendida por sus compañeros y por los servicios médicos, llegó a recuperar momentáneamente la conciencia y fue trasladada al hospital, pero acabó muriendo días después por las graves lesiones que le había provocado la agresión.
Murió del puñetazo
Los informes forenses apuntan que la muerte fue consecuencia directa del golpe recibido en la cabeza y no de la caída posterior al suelo. La agresión le provocó hemorragias cerebrales que acabaron siendo mortales. La caída le causó otro traumatismo, pero la acusación remarca que esta lesión no fue la causa directa ni indirecta de la muerte. Este extremo será uno de los puntos centrales del juicio que se celebrará en la Audiencia de Tarragona, junto con las imágenes de las cámaras de seguridad de la empresa, que registraron la agresión.
El acusado está en prisión provisional desde el 7 de octubre de 2024. La familia pide que el juicio se celebre lo antes posible y, en todo caso, antes del 6 de octubre de 2026, teniendo en cuenta la situación de prisión preventiva y que el hombre, aunque está nacionalizado, es originario de la República Dominicana. Aparte de la pena de 24 años de prisión, la acusación particular reclama una indemnización para los familiares de la víctima, incluyendo a los padres, la hermana, el cuñado y los sobrinos de Andreu Pujol. También pide que se abra una pieza separada de responsabilidad civil y que se requiera a los acusados, también Autocars Plana, una fianza para asegurar las responsabilidades económicas que se puedan derivar de la sentencia.
