Los Mossos d'Esquadra han detenido a cuatro hombres en Capellades, en la Anoia, de entre 27 y 47 años como presuntos autores de nueve delitos de hurto, un delito de robo con violencia, siete delitos de estafa y pertenencia a grupo criminal. Los multireincidentes, cuya nacionalidad no ha sido revelada, robaban principalmente a personas vulnerables, como ancianos o enfermos, aprovechándose de que muchas veces no se daban cuenta del robo y, en caso de que lo hicieran, tampoco podrían evitarlo. Tras meses persiguiendo a este grupo criminal, los Mossos han conseguido darles caza. Los ladrones siempre utilizaban el método de la siembra, distrayendo a las víctimas para quedarse con sus pertenencias, y de esta manera sumaron más de 60 antecedentes entre los cuatro.
Después de una larga investigación que comenzó el mes de mayo del año pasado, este 13 de febrero han podido atraparlos gracias a una serie de robos en el aparcamiento del CAP de Piera, en la Anoia. Los ladrones se habían especializado en el método de la siembra: se acercaban a sus víctimas cuando estas estaban en el coche y tenían los objetos personales en el asiento del pasajero. En estos momentos, aparecía un miembro del grupo que las distraía con cualquier excusa. Por ejemplo, les decía que se les habían caído monedas al suelo o les pedía alguna dirección. Cuando la víctima estaba distraída, un segundo ladrón aprovechaba para abrir discretamente la puerta del coche y sustraer el bolso de mano u objetos personales que la víctima había dejado en el asiento. Después de robar, los dos delincuentes subían a un coche donde esperaba un tercer miembro del grupo y desaparecían rápidamente del lugar.
Robaban camuflados y con coches de alquiler
Los ladrones se lo pensaban muy bien antes de robar. Iban a zonas aisladas, sin cámaras, y con vehículos de alquiler para evitar que los rastrearan. También se cubrían con gorras, pasamontañas o gafas de sol; pero acabaron cayendo igualmente. El pasado 13 de febrero, desde la Unitat d’Investigació de la Anoia se les estaba haciendo un seguimiento, cuando los pillaron in fraganti cometiendo un nuevo hurto. Los detuvieron en Capellades cuando fueron a un cajero a sacar el dinero de las tarjetas que habían robado.