La Guàrdia Urbana de Molins de Rei, en el Baix Llobregat, ha pasado unas semanas complicadas por culpa de un multirreincidente que no para de causar problemas en el municipio. El individuo, del cual no se ha revelado más información, como la edad o la nacionalidad, ha sido arrestado ya tres veces en cuestión de semanas. En uno de los casos incluso llegó a herir a tres de los agentes del cuerpo local. A pesar de las diversas detenciones, el hombre siempre acaba volviendo a la calle y causando nuevos problemas a la población y la policía, dos grupos que ya están hartos de tener que verse las caras con este delincuente constantemente, que campa libremente sabiendo que sus actos no tienen consecuencias.
Según ha explicado la Guàrdia Urbana, han detenido a un hombre por amenazas con arma blanca, pero no es la primera vez que se tienen que hacer cargo de este individuo en las últimas semanas, sino que tienen encuentros constantes con este peligroso delincuente. El cuerpo ha explicado que ya se le ha detenido tres veces últimamente. El primero fue, también, por un delito de amenazas. El hombre tenía varias armas blancas encima y cuando los agentes se acercaron a él, este los amenazó. Afortunadamente, en aquella primera ocasión, los policías consiguieron reducirlo sin que nadie sufriera daños. Como ya es habitual en Catalunya, el hombre fue detenido, pasó a disposición judicial y, poco después, volvió a la calle.
Hiere a tres agentes durante una detención
Después de esta primera experiencia, el hombre no fue más cauteloso con la policía, más bien al contrario. La segunda vez que se encontraron con el hombre, volvieron a recibir amenazas, pero arrestarlo resultó ser mucho más complicado. El individuo no se dejó detener, se rebeló y acabó hiriendo a tres de los agentes de la Guàrdia Urbana, aunque no ha trascendido la gravedad de las heridas. De nuevo, el hombre volvió a quedar en libertad, y se le tuvo que volver a detener una tercera vez al cabo de unos días. En esta ocasión, los policías ya sabían a qué se enfrentaban, y pudieron arrestarlo, otra vez por un delito de amenazas con arma blanca, sin que ningún agente sufriera daño. Ahora, habrá que ver si, por tercera vez en semanas, el individuo vuelve a quedar en libertad para continuar causando problemas a diestro y siniestro o si, finalmente, se le envía a la cárcel.
