Los Mossos d'Esquadra han denunciado a un conductor temerario que puso en peligro la vida de varias personas a causa de su circulación. El individuo, un hombre de 62 años, con antecedentes previos y, según ha podido saber ElCaso.com, de nacionalidad española, condujo durante varios kilómetros por la N-II en dirección contraria, obligando a los vehículos que iban de cara a desviarse y apartarse para evitar chocar de frente con el coche temerario. Después de un par de semanas de gestiones por parte de la policía catalana, finalmente se ha podido identificar y denunciar al individuo que puso en peligro a otras personas con su actuación en la carretera. Los Mossos lo han denunciado por un delito de conducción temeraria que podría llevarlo a prisión.
Los hechos tuvieron lugar el día 7 de octubre, hacia la una y media de la madrugada. Los Mossos d'Esquadra recibieron un aviso que les informaba de un coche que circulaba en sentido contrario por la N-II, a la altura de Pont de Molins, en el Alt Empordà. Tal como se puede ver en el vídeo, el conductor iba por el carril de la izquierda, por donde se circulaba hacia el otro sentido. El vehículo de detrás suyo tocó el claxon varias veces y le hizo luces para indicarle que estaba cometiendo un error, pero el conductor temerario continuó en el mismo carril.
Un peligro al volante
Poco después, se puede ver cómo se le acercó otro coche de cara, que circulaba correctamente, pero en vez de regresar a su carril, el denunciado se apartó mínimamente, obligando al otro coche a acercarse al límite de la vía, a la valla, para evitar un accidente. El vídeo muestra cómo, después de esta situación de riesgo, el individuo continuó de la misma manera, hasta desviarse hacia la izquierda en un carril que, de nuevo, está destinado a la circulación en el otro sentido.
Gracias a la colaboración ciudadana, que avisó y aportó imágenes para los Mossos, el Grup de Recerca i Documentació pudo identificar al conductor ilegal y, el pasado 28 de octubre, lo denunció penalmente por conducir como un loco y poner en riesgo al resto de usuarios de la carretera. Afortunadamente, a pesar del peligro, no causó ningún accidente.