La calle Pare Huix de Vic, en Osona (Barcelona), se convirtió el pasado sábado, 7 de febrero, en escenario de una batalla campal entre dos grupos de hombres sikh, una religión originaria de la región del Punjab, en la India. Los hechos ocurrieron alrededor de las doce del mediodía, cuando un testigo de los hechos alertó de que en medio de la vía pública se estaban peleando una decena de personas armadas con palos. Inmediatamente, agentes de los Mossos d'Esquadra se desplazaron hasta el lugar, pero la gran mayoría de los implicados en la trifulca, al ver la llegada de los vehículos policiales, se fue corriendo.
Los que aún quedaban por la zona fueron identificados por los agentes y se les tomó declaración para esclarecer qué había pasado. Algunos de los implicados, de nacionalidades india y pakistaní, dos comunidades con una rivalidad importante, aseguraron que querrían presentar denuncia, pero hoy por hoy no se tiene constancia de que ya lo hayan hecho. Los Mossos han abierto una investigación para averiguar qué relación tenían los dos grupos y qué había motivado que se pelearan con violencia y se atacaran con palos en medio de la calle.
Los implicados en la pelea eran personas sikh
Lo que se ha podido determinar de las primeras indagaciones hechas por los Mossos es que los hombres que se pelearon pertenecen a la comunidad sikh, una religión monoteísta fundada por el gurú Nanak en India, el año 1699. Se trata de una comunidad que cuenta con miles de fieles en Catalunya y que tiene una comunidad importante establecida en la ciudad de Vic. En este sentido, hace menos de un año 3.000 personas provenientes de todo el país se juntaron en la capital de Osona para celebrar la fiesta sikh del Baisakhi y conmemorar el nacimiento de su fraternidad con un pasacalles por la ciudad.
