La pareja de Sara, la mujer que murió el pasado 2 de enero tras un mes en la UCI del Hospital Santa Lucía en Murcia por las complicaciones de una lipoescultura, ha roto su silencio y destapado las mentiras del cirujano que operó a su novia, quitándole la vida tras perforarle varios órganos con la cánula.

La pareja de Sara rompe su silencio

Todo parecía sencillo para la víctima, aunque varios profesionales le habían desaconsejado una cirugía estética porque ya se había realizado una con anterioridad.

Finalmente, el cirujano cardiovascular que ahora está denunciado por homicidio, accedió a hacerle la intervención por 5.700 euros en lugar de los 13.000 de media que suelen costar las lipoesculturas.

El proceso era supuestamente fácil: sacar grasa de la zona abdominal y la espalda baja y transferirla a los glúteos.

La pareja de Sara, un policía nacional, ha desvelado en una entrevista con El Español cómo fue todo. Le hicieron esperar en una habitación en la que supuestamente su novia pasaría el postoperatorio en la clínica privada de Cartagena donde todo se torció.

Complicaciones en una lipoescultura

Sin embargo, tras varias horas -más de las tres que debía durar-, el médico hizo llamar al hombre para explicarle cómo había salido la operación: "Todo perfecto, tal y como Sara había pedido", empezaba, según o explica el agente al medio citado.

Pero después le explicó que, "durante este tipo de intervenciones, a la misma vez que sacas grasa, el cuerpo pierde líquidos y sangre. Entonces me contó que mi pareja se había desestabilizado un poco", relata. El cirujano le tranquilizaba con palabras: "Estamos ahí, con ella, a ver si la estabilizamos, pero no te preocupes, en cuestión de poco tiempo subirá a planta".

Mentiras del cirujano y traslado a la UCI

Diez horas después de entrar a quirófano, sobre las seis de la tarde, la trasladaban al hospital, ya que presentaba numerosas lesiones causadas supuestamente por la cánula de la lipoescultura: "Peritonitis fecaloidea y biliar. Necrosis isquémica de colon y de la pared abdominal. Múltiples perforaciones intestinales. Perforación duodenal" y un largo etcétera de heridas internas.

Sara / Facebook

Sara, la víctima / Redes Sociales

Sara estaba consciente y le dijo a su pareja: "Lo voy a demandar, me ha destrozado, me ha tocado todos los órganos", destaca el medio citado.

Pero nunca pudo hacerlo, y ahora es la Asociación del Defensor del Paciente a través del abogado Ignacio Martínez quien ha denunciado al sanitario por homicidio.

Órganos perforados: la autopsia lo demuestra

Porque tan solo dos días más tarde, el 4 de diciembre, se declaró a Sara como paciente prioritaria para recibir un trasplante de hígado.

Y desde ahí luchó por su vida hasta el 1 de enero, cuando finalmente no pudo superar las perforaciones intestinales de la cánula usada por el cirujano en la lipoescultura y murió.

De hecho, la autopsia refleja que la causa inmediata de la muerte fue un "fallo multiorgánico irreversible".

Por todo esto se pide ahora la inhabilitación profesional del cirujano para evitar que trate a otros pacientes en las clínicas en las que trabaja. Además, reclaman que se le retire el pasaporte dada su doble nacionalidad española y chilena.

Denunciado por homicidio

"Dadas las circunstancias, siempre he pensado que aquí se debían de haber puesto unas medidas cautelares desde el primer momento, la desgracia es que ha tenido que ocurrir la muerte de Sara para que se ponga en marcha el proceso judicial: creo que aquí hay que empezar a derivar responsabilidades cuanto antes", reclama el policía nacional roto por la desgracia.

"El cirujano banalizó mucho la situación y le dio una normalidad y un sosiego que no correspondía, pero él por dentro sabía lo que había hecho", remata.