La llegada de los patinetes eléctricos facilitó la movilidad para muchas personas, que ahora pueden desplazarse de un lugar a otro sin tener que coger el coche o calcular la ruta en transporte público. Los Vehículos de Movilidad Personal (VMP), sin embargo, también han traído sus problemas, ya que muchos ladrones los utilizan para moverse más fácilmente y poder huir rápidamente después de robar a sus víctimas. Los policías están al corriente, y por eso hacen, de vez en cuando, dispositivos de seguridad preventiva para evitar y prevenir robos con patinetes eléctricos con el objetivo de mantener más segura a la población.

Sin ir más lejos, ayer, jueves 8 de enero, los Mossos d'Esquadra y la Guardia Urbana de Barcelona realizaron un macrooperativo conjunto en la ciudad condal que dio sus frutos. El dispositivo comenzó a las tres de la tarde y se alargó hasta las nueve y media de la noche. Durante este tiempo, los policías detuvieron a varios conductores de VMP para identificarlos y comprobar que no hicieran nada ilegal, un requisito muy sencillo, pero que muchos no cumplían. Durante las más de seis horas que duró, se detuvieron a ocho personas, cinco de ellas por hurtos, una por requerimiento judicial, una por comisión de detención y otra por atentado contra los agentes de la autoridad. Según informan los Mossos a ElCaso.com, el hombre no hirió a ningún agente, pero adoptó una actitud violenta ante la tarea de la policía.
Casi 700 antecedentes en total
Además de los detenidos, se identificó a un total de 136 personas, que sumaban entre todas la espectacular cifra de 687 antecedentes. También se investigó por hurto leve a otras cuatro personas, se pusieron catorce sanciones por ordenanzas municipales y una más del Servei Català de Trànsit. Finalmente, se intervinieron seis patinetes, cinco de ellos por impago y otro por incumplir la normativa.