Los Mossos d'Esquadra investigan una nueva paliza a un chico con discapacidad, ahora en el centro de Girona. Los hechos tuvieron lugar el pasado sábado, 11 de abril, sobre las diez y media de la noche, cuando la víctima estaba caminando desde el barrio de Can Gibert hacia la estación de Rodalies de la ciudad y un grupo de entre cuatro y seis personas lo asaltó por sorpresa en medio de la calle. Acto seguido, estos jóvenes, que iban parcialmente tapados para que no los pudieran identificar, lo apalearon. Fruto de las agresiones, le provocaron varias heridas en la cara y le partieron el labio.
El joven logra refugiarse en la estación de Rodalies
La víctima, con un 65% de discapacidad, logró llegar a la estación de Rodalies y se refugió en los lavabos, donde lo encontraron escondido los vigilantes de seguridad de las instalaciones. Fueron ellos quienes, al ver que estaba herido y presentaba diversas contusiones, alertaron de la situación a los Mossos d'Esquadra y también al padre del chico. Acto seguido, lo trasladaron al CAP Güell de Girona, donde tuvieron que ponerle puntos de sutura y coserle el corte en el labio. La policía catalana hizo una búsqueda por la zona, pero los agresores ya se habían marchado.
Con el informe médico, el chico y su padre fueron al día siguiente a la comisaría de los Mossos a presentar la denuncia. Ahora, la policía catalana ha abierto una investigación para identificar y detener a los agresores. En este sentido, serán clave las imágenes de las cámaras de seguridad de la zona que hayan podido grabar la agresión o la ruta de huida. El hecho de que fueran parcialmente tapados para ocultar su rostro ha hecho que la víctima no los haya podido identificar y se desconoce si se conocían o tenían algún tipo de relación. Tampoco se ha podido esclarecer si el grupo de jóvenes grabó la agresión con el móvil.
Segundo chico con discapacidad apaleado en Catalunya en pocos días
El caso de Girona se produce pocos días después de que otro chico con discapacidad, Izan, de 19 años, fuera apaleado en Arboç, en el Baix Penedès (Tarragona). Los hechos tuvieron lugar el 24 de marzo, cuando tres jóvenes, dos de ellos menores, lo convencieron para quedar y uno de ellos lo agredió mientras los otros dos lo grababan con el móvil. Las imágenes se hicieron virales y provocaron una gran indignación en el pueblo, hasta el punto de que al cabo de unos días, el agresor también fue apaleado en un acto de venganza. Entre estas dos agresiones, además, ha habido también otras dos en la comarca del Bages (Barcelona), concretamente en los pueblos de Sant Joan de Vilatorrada y de Sant Vicenç de Castellet, en que unos menores fueron apaleados mientras los agresores lo grababan en vídeo, un fenómeno que se conoce como Happy Slapping.
