Parece que la moda de pegar a alguien y colgarlo en las redes sigue presente y, como ya ha pasado antes, a veces trae consecuencias negativas para los agresores, que publican los vídeos para presumir y acaban siendo agredidos por personas que buscan venganza. Un nuevo caso ha tenido lugar en Sant Vicenç de Castellet, en el Bages, donde un menor pegó a otro y al día siguiente fue el agresor el que acabó en el hospital.
Según han confirmado los Mossos d'Esquadra a ElCaso.com, los hechos tuvieron lugar el pasado miércoles 8 de abril, cuando unos menores de edad agredieron a otro, grabaron el vídeo y lo difundieron en las redes sociales. Afortunadamente, no le causaron daños graves al chico, pero sí algunas lesiones menores. Este llegó a su casa y explicó la historia a sus padres, que no se quedaron de brazos cruzados. Al día siguiente, 9 de abril, el padre, la madre y un conocido suyo fueron a buscar al chico que había agredido a su hijo, se desconoce con qué intenciones, y cuando lo encontraron, las cosas se torcieron. Los padres no le hicieron nada, pero el conocido, un hombre de 22 años, del cual no se ha revelado la nacionalidad, decidió darle una lección al menor.
El hombre agredió al chico y le causó lesiones importantes, que requirieron puntos de sutura. A causa de ello, según ha avanzado Regió7 y han confirmado a ElCaso.com fuentes policiales, se avisó a los Mossos d'Esquadra, que se movilizaron y detuvieron al agresor, acusado de un delito de lesiones. También tomaron declaración de los padres, de 34 y 37 años, pero como no agredieron a nadie, no se les acusa de nada.
El happy slapping, un problema creciente
Últimamente, se han disparado los casos de menores que pegan y agreden a otros jóvenes para después colgarlo en las redes sociales. Esta situación, que explicamos en ElCaso Exprés, se conoce como happy slapping, es decir, “bofetada feliz”. Según un experto en neuropsicología, los chicos que hacen esto buscan aprobación externa, quieren comentarios positivos en las redes que les hagan sentir bien. Lo que esperan es que suban los me gusta, ganar estatus y prestigio, en definitiva, ser más guay y popular. A veces, como hemos visto en este caso o también en L'Arboç hace poco, el efecto es el contrario y el agresor, en vez de tener un refuerzo positivo, acaba siendo víctima él también de golpes y ataques.
Hace pocos días tuvo lugar otra agresión, no en Sant Vicenç de Castellet, pero sí en la misma comarca. En Sant Joan de Vilatorrada, un adolescente apaleó a otro brutalmente. Igual que en el caso de hoy o el de L'Arboç, el agresor colgó un vídeo en el que se puede ver cómo le propina fuertes patadas a la víctima mientras los amigos del asaltante se limitan a observar. El pasado miércoles 8 —coincidiendo con la agresión que explicamos hoy— el menor fue detenido por los Mossos d'Esquadra.