Los Mossos d'Esquadra han detenido a dos hombres por haber cometido ocho robos con fuerza en domicilios de varios municipios del Vallès Oriental, en Barcelona. Los presuntos ladrones seleccionaban previamente las casas donde tenían intención acceder, y sometían a los propietarios a una vigilancia constante durante unos días para aprenderse su rutina. De hecho, actuaban a plena luz del día, aprovechando que los inquilinos estaban en el trabajo, y se llevaban preferentemente las cajas fuertes, pero también dinero en efectivo, joyas y dispositivos electrónicos que encontraban por la vivienda.
Un escondite en el bosque
La investigación, llevada a cabo por los agentes de la División de Investigación Criminal de la Región Metropolitana Norte, reveló que los sospechosos contaban con un escondite en una zona boscosa donde dejaban las herramientas que utilizaban para acceder a las casas donde robaban. Las cogían antes de cada asalto y las volvían a dejar en el mismo lugar al acabar. De esta manera, pretendían protegerse en caso de ser parados por la policía, para evitar que se les pudiera relacionar con los robos.
Además, siempre utilizaban el mismo coche para desplazarse a los diferentes municipios de la comarca. Habitualmente, esperaban hasta que los propietarios salían a trabajar, o se desplazaban hasta zonas donde la mayoría de las casas eran segundas residencias. Con todo, en alguna ocasión han entrado de noche, mientras los propietarios dormían dentro, pero evitaban este método, ya que en algunos casos los sistemas de vigilancia los detectaron y alertaron tanto a los inquilinos como los servicios de emergencias, obligándolos a huir.
Finalmente, los investigadores pudieron localizar a los sospechosos. Después de hacer una entrada y cacheo en los domicilios de los acusados, se les pudo detener, el pasado 13 de junio. Los dos hombres acumulan una docena de antecedentes por robos con fuerza en domicilios, y a estas alturas han pasado a disposición del juzgado de instrucción número 2 de Granollers, a la espera de juicio.