La ciudad de Barcelona ha vuelto a ser escenario de otro tiroteo en pocos días. Según ha podido saber ElCaso.com, esta madrugada, cuando faltaban unos diez minutos para la una, se han disparado varios tiros contra la fachada de una de las casas baratas situadas en el paseo Urrutia, en el barrio de Can Peguera, en Nou Barris. Han sido varios testigos que han oído los disparos quienes han alertado de la situación a los servicios de emergencias y varias patrullas de los Mossos d'Esquadra se han desplazado hasta el lugar. Cuando han llegado, sin embargo, los pistoleros habían huido y tampoco había ninguna persona herida.
Los agentes han hecho una inspección ocular de la zona y han podido recoger varias vainas, cosa que confirmaba que los disparos que habían oído los testigos eran reales. La Unitat d'Investigació (UI) de la comisaría del distrito de Nou Barris se ha hecho cargo del caso para intentar esclarecer quién hay detrás de este nuevo tiroteo en la capital catalana y poder detenerlos. Una de las principales hipótesis, teniendo en cuenta que se trata de una zona donde viven sobre todo personas de etnia gitana, es que se pueda tratar de una venganza entre clanes y que no vayan a hacer daño ni disparen a matar, sino que tan solo se limiten a disparar contra las casas para marcarlas.
Quinto tiroteo en la zona de Barcelona en pocos días, el segundo en Nou Barris
Con el de esta madrugada en el barrio de Can Peguera de Barcelona ya son cinco los tiroteos que en la última semana han tenido lugar en la ciudad de Barcelona y sus alrededores. De hecho, es el segundo en pocos días que se produce en el mismo distrito de Nou Barris después de que el pasado viernes una pelea entre dos grupos acabara a tiros en la calle Almansa —la misma donde dos días antes ya había tenido lugar un crimen—. Además, también se ha registrado otro tiroteo en una pelea en el centro de la capital catalana, en el barrio del Raval, y dos más en el área metropolitana: uno en l'Hospitalet de Llobregat y otro en El Prat de Llobregat.
A pesar de que en ninguno de estos cinco tiroteos ha habido heridos —y en el caso de Can Peguera ni siquiera se ha disparado contra nadie—, el hecho de que se hayan producido tantos y en tan pocos días pone de manifiesto la elevada presencia de armas de fuego que existe en Catalunya y el peligro que esto comporta. La gran preocupación que existe en este sentido es que, a pesar de que su tenencia se limita a un pequeño porcentaje de la población que se mueve en el mundo criminal, existe el riesgo de que en alguno de estos tiroteos una bala perdida pueda acabar hiriendo o matando a alguna persona inocente.