Hallan un cadáver en el barrio de la Mariola de Lleida. La muerte del hombre en este vecindario popular periférico de la capital provincial ha causado tensión en la calle entre el entorno de la víctima y su pareja sentimental. Sin embargo, las motivaciones de esto se desconocen y, más todavía, después de saber que los Mossos d'Esquadra al registrar el cuerpo en una primera inspección ocular no han encontrado de momento indicios de violencia. Pero fuera como fuese, la chispa del deceso ha provocado que se originaran unos disturbios en los alrededores del número 19 de los Blocs Joan Carles, donde se ha hallado el cuerpo sin vida del individuo.
Los Mossos d'Esquadra han recibido el aviso del hallazgo del cadáver alrededor de las dos de la tarde de este miércoles. Al llegar, han encontrado sin vida a un hombre de 49 años, en la vivienda, en ese momento, también se encontraban la pareja del difunto y otra mujer, según apunta Segre. Otras fuentes próximas aseguran que el difunto habría sufrido una parada cardiaca y no se descarta que la causa sea por sobredosis. En cualquier caso, a pesar de no presentar signos externos de violencia, la autopsia revelará las causas del deceso y si se ha debido a una muerte natural, aunque la policía catalana ya ha abierto una investigación, pero no hay ningún detenido en estos momentos.
Disturbios en el barrio de la Mariola entre los familiares y amigos: querían agredir a la pareja de la víctima
Pero aunque la muerte no parece un homicidio, la expectación vecinal ha congregado unas 150 personas que inicialmente solo habían ido a curiosear al lugar, o eso parecía. La tensión ha ido en aumento y han empezado los disturbios. Algunos familiares y amigos del hombre fallecido han intentado agredir, o tenían la intención, a la mujer que supuestamente era la pareja sentimental del difunto. Los Mossos d'Esquadra y la Guardia Urbana de Lleida han desplegado un gran dispositivo policial con el objetivo de controlar la situación y se han llevado a la mujer del barrio de la Mariola para protegerla. Aunque no está detenida, ha sido trasladada a comisaría, donde ha declarado. Este incidente ha dificultado los trabajos de la comitiva judicial y forense para realizar el levantamiento del cadáver, que han necesitado ser escoltados por los policías con el fin de garantizar su seguridad.