Las redes sociales están llenas de estafas de todo tipo, desde sorteos falsos hasta trabajos muy sencillos y muy bien pagados. Algunos de los engaños son evidentes y fáciles de evitar, pero otros son muy elaborados y consiguen que incluso los más atentos se equivoquen y pierdan su dinero. Ahora ha aparecido un nuevo fraude que se aprovecha de la IA para engañar a sus víctimas, haciéndoles creer que están hablando con varias personas que realmente nunca han existido, sino que son un conjunto de inteligencias artificiales hablando entre ellas. De entrada puede sonar extraño y confuso, pero este método ha servido para engañar a un montón de personas y estafar miles y miles de euros.
Todo empieza con una publicación en las redes. Como muchas otras, esta habla de un grupo de inversiones, y cómo incluso las personas sin conocimiento del tema pueden ganar dinero con este método. A diferencia de muchos otros casos, en este no ofrecen convertirte en millonario de la noche a la mañana, sino ganar un sobresueldo extra con pequeñas inversiones que tienen buenos resultados. La visión más realista causa que algunos de los que ven la publicación se animen y pidan más información, momento en que empieza el engaño y se les introduce en la estafa.
Un grupo de WhatsApp sin personas
Cuando la víctima pide saber más, se le envía un enlace para que se una a un grupo de WhatsApp con decenas de personas, todos ellos inversores relacionados con el tema. Una vez que entra, puede ver cómo todos comparten sus resultados, explicando en qué han invertido, cuánto dinero han puesto y qué resultado ha tenido, siempre con beneficios y cifras que no paran de crecer. Lo que la víctima no sabe es que todo aquello es falso: ninguna de aquellas personas existe realmente, sino que son inteligencias artificiales diseñadas para simular que el grupo está lleno de gente y que todo va como la seda, para bajar la guardia de los objetivos y conseguir que se crean el fraude. De ahí el nombre del Show de Truman, ya que, como la película, todo es una simulación y el resto de "personas" simplemente están actuando.
Poco a poco, la víctima se va animando y empieza a invertir. Al inicio los consejos son buenos y siempre gana, para impulsarla a poner cada vez más dinero para así conseguir más beneficios. Las inversiones, sin embargo, son falsas, simulaciones que siempre suben, pero en realidad el dinero está en manos de los delincuentes. Hasta que la víctima no intenta retirarlos, no se da cuenta, y siempre tiene motivos para seguir poniendo más dinero mientras vaya creciendo el beneficio. Cuando descubre que se trata de un engaño, ya es tarde y el ladrón se ha esfumado con el dinero, dejándola sola con las inteligencias artificiales.